Este Smart forfour fue el motivo del intento de estafa
«Te voy a denunciar»: intenta vender su coche y casi regala 300 euros a la estafadora
Los estafadores simulan ingresos a través de cajeros automáticos para engañar a las víctimas y conseguir que autoricen extracciones de dinero de sus propias cuentas bancarias
La compraventa de vehículos de segunda mano se ha convertido en terreno abonado para los estafadores. Plataformas como Coches.net, donde miles de usuarios cuelgan anuncios cada día, está en el punto de mira de estafadores que aprovechan la inmediatez y la confianza en las transacciones para engañar a particulares. La última modalidad detectada recuerda a la conocida estafa del bizum inverso, pero introduce un matiz aún más peligroso ya que utilizan códigos bancarios para autorizar extracciones de efectivo en cajeros automáticos a nombre de la víctima.
El Debate ha tenido acceso al caso de un vendedor que explica cómo todo se produjo en cuestión de segundos. El propietario puso el anuncio de su vehículo valorado en 15.000 euros y, «casi al instante», recibió la primera llamada. Al otro lado de la línea, una mujer que se presentó como «María» aseguró que «era policía en Málaga» y mostró un conocimiento inquietante sobre el coche: «me dijo que había revisado la matrícula y comprobado que no tenía multas pendientes».
Con este anuncio se produjo la llamada telefónica
La falsa compradora manifestó un interés inmediato por cerrar el trato, aunque ofreció 14.500 euros, apenas 500 euros menos del precio inicial. Lo sorprendente es que el vendedor tenía previsto rebajar hasta mil euros, repartidos entre un golpe en la carrocería y el cambio de neumáticos traseros: «le dije que el precio se ajustaba casi mil euros a la baja y no lo tuvo en cuenta, eso me llamó la atención». El aparente conocimiento de estos detalles, sumado a la rapidez de la negociación, le hicieron saltar las primeras alarmas.
La falsa compradora manifestó un interés inmediato por cerrar el trato
Además, la estafadora tenía el plan perfectamente montado porque el coche por el que se interesaba «tiene apenas 120 km de autonomía, pero dijo que lo bajaría a Málaga en grúa porque su marido era mecánico».
El anzuelo del ingreso
La supuesta agente explicó que no podía hacer un Bizum y que prefería realizar la reserva mediante un ingreso a través de cajero automático «del BBVA o del Santander». Para ello pidió el número de teléfono del vendedor, quien, desconfiado, facilitó uno que no estaba vinculado a la cuenta bancaria desde la que operaba habitualmente. Pocos minutos después, «recibí un mensaje en el móvil en el que se me notificaban un supuesto ingreso de 300 euros como señal por la compra, pero no era un SMS del banco, era del propio número que me llamaba y no tenía enlaces».
El SMS que recibió el vendedor para el ingreso de los 300 euros
El procedimiento, sin embargo, escondía la trampa. La mujer le indicó que debía introducir un código en la aplicación del Banco Santander para confirmar la operación. Siguiendo sus instrucciones, el vendedor se adentró en el menú de la app hasta llegar a la opción de 'sacar dinero del cajero sin tarjeta mediante código'. Fue en ese momento cuando comprendió que la operación no tenía sentido ya que lejos de recibir dinero, «lo que estaba autorizando era que alguien retirara efectivo directamente de mi propia cuenta».
Lo que estaba autorizando era que alguien retirara efectivo directamente de mi propia cuentaVíctima de la estafa
Ante la negativa del propietario a completar la maniobra, la estafadora cambió de estrategia. Aseguró haber ingresado ya los 300 euros y exigió la devolución inmediata del dinero. Cuando el vendedor insistió en que su cuenta no reflejaba ningún ingreso, la mujer endureció el tono, amenazó con denunciarle a la Policía por apropiación indebida y trató de mantenerle en línea para culminar el engaño. «Me decía que si colgaba me denunciaría a la Policía y que eso tendría consecuencias, era un tono más duro, pero no le interesaba ponerse violenta porque sabía que me había hecho dudar», explica.
Finalmente, al verse descubierta, cortó la llamada. Pese a ello, antes de colgar advirtió que acudiría a las autoridades, un intento de intimidación habitual en este tipo de fraudes.
Una estafa con variantes
Este método recuerda al conocido bizum inverso, en el que los delincuentes convencen a la víctima de aceptar un pago cuando, en realidad, lo que está haciendo es aprobar un envío de dinero desde su propia cuenta. En este nuevo formato, la operación gira en torno a los códigos de retirada en cajeros, que permiten a terceros sacar efectivo sin necesidad de disponer de la tarjeta física.
Estas tácticas están en auge, ya que aprovechan la inexperiencia de muchos usuarios en el manejo de la banca digital. «El delincuente juega con la urgencia y la presión psicológica. Se presenta como alguien de confianza, incluso una autoridad, y conduce a la víctima paso a paso hasta que ella misma autoriza la salida de su dinero», explica la víctima.
Las fuerzas de seguridad recomiendan extremar las precauciones en este tipo de transacciones. Nunca se debe compartir información sensible como teléfonos vinculados a cuentas bancarias ni códigos de verificación. Las transferencias bancarias ordinarias siguen siendo el método más seguro para formalizar pagos, especialmente en operaciones de compraventa entre particulares.
También se aconseja desconfiar de compradores demasiado interesados en cerrar el trato con rapidez, de supuestas ofertas que no requieren ver el vehículo en persona o de quienes se identifican con cargos de autoridad sin poder acreditarlo.
Este Smart forfour fue el motivo del intento de estafa
El afectado, en este caso, logró frenar la maniobra a tiempo y evitar que le sustrajeran el dinero. Sin embargo, su testimonio muestra la capacidad de adaptación de las estafas telefónicas y la necesidad de estar muy atento ante nuevas variantes. La compraventa de un coche puede convertirse en la puerta de entrada a un fraude bancario si no se toman las medidas adecuadas.