España se ha convertido en una potencia en materia de coches híbridos
Industria
Sánchez apoya los coches híbridos dentro de España pero anima a Bruselas a acabar con ellos
España es a día de hoy una potencia mundial en la fabricación de coches con esta tecnología, por lo que es difícil entender que el Ejecutivo apoye decididamente su desaparición
Hace solo unas horas que Sánchez se reunía con uno de los fabricantes de automóviles con mayor implantación en nuestro país, Renault. A la reunión asistieron tanto el propio Pedro Sánchez como el ministro de Industria, Jordi Hereu, el presidente de Renault España, Josep María Recasens y el consejero delegado del Grupo Renault, François Provost.
En el transcurso del encuentro el Ejecutivo español apoyó de manera decidida los intereses de Renault en España y la industria nacional del automóvil, no hay que olvidar que a día de hoy supone un 10 % del PIB y da trabajo directamente e indirectamente a dos millones de personas.
Piedras contra tu tejado
Sánchez remarcó también la importancia que está teniendo sobre el sector los mecanismos puestos en marcha con financiación europea, como la aplicación del Plan de Recuperación y Resilencia que se traducen en los Perte al vehículo eléctrico y conectado, una vía de financiación que ha permitido la construcción de una fábrica de baterías en Valencia del grupo VW y otra en Zaragoza de Stellantis.
Ya han empezado las obras para la fábrica de baterías en Zaragoza
Un ejercicio de buena sintonía en el que el máximo responsable de Renault en Francia insistió también en el compromiso de la compañía con España y sus fábricas de Palencia y Valladolid, que a día de hoy producen ya la mitad de los coches híbridos que vende Renault en Europa, unas cifras impresionantes.
Una lotería
Lo que es más difícil aún de explicar es que si a día de hoy la clave del automóvil español es la fabricación de vehículos híbridos, una auténtica lotería que le ha caído a España casi por casualidad, cómo es posible que hace unas semanas España enviara a Bruselas una carta en la que apoya la hoja de ruta diseñada por la Unión Europea hace tres años, que incluye la desaparición de los motores de combustión de los concesionarios en 2035.
Recordemos que hace solo cinco años las fábricas europeas de automóviles se pegaban por producir coches eléctricos para asegurar su futuro en la era del coche eléctrico, lo que provocó que las plantas españolas se quedaran de segundo plato fabricando híbridos.
Sin fábricas de baterías en España, defender el adiós a los híbridos no tiene sentido
A efectos prácticos la carta enviada a Bruselas significa el final de los motores de combustión del mercado y el adiós definitivo a los híbridos, pues no olvidemos que detrás de todo coche híbrido hay un motor de combustión funcionando.
Como hemos dicho una tecnología en la que España se ha especializado y que si bien no es la panacea sí está claro que tiene una capacidad importante para reducir las emisiones y con ello cumplir con las exigencias de Bruselas en materia de emisiones.