La primera misa celebrada en Chile. Óleo de Pedro Subercaseaux
Por qué no es lo mismo Hispanoamérica que Latinoamérica: «Se creó para 'deshispanizar' el continente»
«Cada vez que decimos Latinoamérica o América Latina, estamos sirviendo a los intereses de los que quieren 'deshispanizar' el continente», advierte Fernando Paz
No es lo mismo Hispanoamérica que Latinoamérica, a pesar de que se utilicen de forma indistinta hoy en día. En un mundo donde los conceptos y las palabras se retuercen y politizan, es importante saber diferenciar su origen y significado porque no son términos neutros y reflejan realidades históricas y culturales muy distintas.
El primer término hace referencia a los americanos herederos de la tradición española, mientras que el segundo término habla de los herederos de la tradición latina, es decir, de los pueblos que hablan lenguas derivadas del latín. Pero, a su vez, ambos vocablos encierran ideas mucho más profundas.
Hispanoamérica frente Latinoamérica
«Latinoamérica es un invento de Francia. Lo correcto históricamente es Hispanoamérica», sentenció en entrevista con El Debate Adelaida Sagarra, doctora en Historia de América y profesora titular de la Universidad de Burgos. Para la historiadora, hablar de hispanismo, hispanidad o Hispanoamérica no se limita al continente americano, sino que «allí donde hay un hispano, hay hispanidad porque somos gente comunicativa e incluyente».
Pues, como explicó Ramiro de Maeztu, la Hispanidad trasciende los siglos y los continentes, porque «es más que un hecho histórico, es un destino espiritual. La historia de España y América es la historia de un mismo pueblo con diferentes manifestaciones culturales, pero con una unidad de fondo en sus valores esenciales».
Un término nacido en el siglo XIX
Frente a esta idea de continuidad histórica y cultural, el concepto de Latinoamérica surge en un contexto muy distinto, vinculado a los procesos políticos e ideológicos del siglo XIX, justo tras independencia americana, que tuvo el apoyo de la prensa francesa.
Si bien existen diferentes teorías sobre la creación del término, la palabra empezó a utilizarse entre los poetas hispanoamericanos con la idea de construir una nueva identidad entre las naciones que acababan de separarse de España.
Fue entonces cuando Francia utilizó a su favor aquel término, que no solo hablaba de una herencia española o portuguesa, sino de una tan latina como la suya, para favorecer su expansión por el sur del continente. Así, entre distintas campañas, Napoleón III impulsó, a mediados del siglo XIX, una intervención armada en México que terminó con Maximiliano I como nuevo emperador.
«Latinoamérica es un cuento inventado por los franceses a mediados del siglo XIX. Concretamente por un francés, Michel Chevalier, que fue un político […] que viajó, entre otros lugares, por Estados Unidos y México», explica el historiador Fernando Paz en el pódcast ConPdePodcast, conducido por Luis Usera.
Fue en México donde el político «concibió la idea de que los intereses franceses tenían que extenderse por la zona. Entonces creó el término de América Latina para reivindicar la presencia francesa en América y la condición francesa de América», comenta el profesor de Historia.
Pero va más allá y afirma que «es una absoluta impostura. Francia en América no pinta nada: tiene la Guayana, dos islitas y un poco el Quebec en Canadá, pero nada más». Por eso considera que el uso de Latinoamérica o América Latina se hizo «con el avieso propósito, por supuesto, de 'deshispanizar' la naturaleza americana y de que Francia metiera los morros allí».
Esta interpretación entronca con una visión más amplia que no solo cuestiona el origen del término, sino también sus implicaciones culturales y religiosas. El director de cine José Luis López-Linares sostiene que Latinoamérica fue «creada» con la intención de expulsar no solo a España del término, sino también al catolicismo, porque al eliminar a España de la ecuación se borra «la raíz más humana, civilizadora y rica que tiene».
Una cuestión política
Tiempo después, esta idea de «América Latina» fue recogida por los Estados Unidos convenientemente, porque el propósito norteamericano siempre es el de 'deshispanizar' el resto del continente, añade Paz en ConPdePodcast.
De ahí que el uso de uno u otro término no sea una cuestión menor ni meramente lingüística, sino una elección cargada de implicaciones históricas, culturales y políticas. Como concluye el propio historiador, «cada vez que decimos Latinoamérica o América Latina, estamos sirviendo a los intereses de los que quieren 'deshispanizar' el continente».