Los bordillos son verdaderamente descomunales y afilados

Los bordillos son verdaderamente descomunales y afilados

Seguridad vial

Un arquitecto critica los bordillos afilados de las aceras, cortan los neumáticos como si fueran mantequilla

Las ciudades se están convirtiendo en un territorio hostil para los coches, este arquitecto denuncia lo que ocurre con este tipo de bordillos

Aunque parezca raro, muchas veces el mobiliario urbano no favorece la movilidad ni la seguridad de los peatones, sino que responde a extraños criterios que en muchos casos están basados en motivos estéticos.

Es el caso de los nuevos bordillos que denuncia este arquitecto, un tipo de bordillos que parece afilados y que actúan como si fueran un cuchillo sobre mantequilla con nuestros neumáticos en el caso de que se nos ocurra acercarnos más de la cuenta a los mismos.

Un cuchillo y mantequilla

De hecho las esquinas de estos bordillos parecen directamente que alguien les ha sacado punta, esperando pacientes a que algún conductor se arrime más de la cuenta para rajar el neumático sin compasión.

Estos perfiles directamente cortan

Estos perfiles directamente cortan

Tal y como explica este arquitecto, en algunos bordillos alguien ha tomado la precaución de matarle el filo, algo que con una radial no es nada complicado y mejora mucho la seguridad.

Las isletas no se ven

Por si esto fuera poco, estas isletas de bordillo levantadas en mitad de la calle carecen de distintivos luminosos o reflectantes, lo que provoca que por la noche no se vean absolutamente nada y sean carne de cañón para los conductores, que pueden pasarlas por encima sin darse ni cuenta con las consecuencias que ello puede tener tanto para los neumáticos como para los bajos del coche.

Por la noche estas isletas son un verdadero peligro para los coches

Por la noche estas isletas son un verdadero peligro para los coches

Expertos en seguridad vial justifican este tipo de isletas como una concesión a la seguridad de los peatones, pero otra concesión a la seguridad de los conductores debería obligar a señalizarlas correctamente y al empleo de algún tipo de material reflectante que haga que se vean mejor.

A día de hoy con los neumáticos que llevan los coches rajar uno de ellos en uno de estos bordillos significa directamente tener que cambiarlo por uno nuevo, lo que supone días de espera hasta poder usar el coche de nuevo y tener que pedir una grúa.

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