La brecha en los tipos impositivos limita el margen de maniobra en las islas
Carburantes
El motivo por el que la bajada de la gasolina de Sánchez no se aplica en Canarias
El REF actúa como un mecanismo compensatorio esencial para que la carga fiscal total en las islas ronde el 25 %, frente al 50 % nacional
La ausencia de la rebaja de 20 céntimos en el archipiélago canario no respondió a un capricho político, sino a la naturaleza del Régimen Económico y Fiscal (REF) de las islas. Mientras que en la península y Baleares el consumo se grava mediante el impuesto sobre el valor añadido (IVA), en Canarias rige el impuesto general indirecto canario (IGIC).
Dicha diferencia implica que las modificaciones legales decididas en Madrid sobre el IVA carecen de jurisdicción en la comunidad autónoma, dejando cualquier alivio tributario bajo la responsabilidad exclusiva del Gobierno regional.
La brecha en los tipos impositivos limita el margen de maniobra en las islas. Un conductor en la península soporta un IVA general del 21 %, lo cual permite al Estado realizar recortes drásticos de hasta 11 puntos porcentuales para aliviar el bolsillo ciudadano. Por el contrario, el consumidor isleño ya disfruta de un tipo general del 7 %.
Por tanto, si el Ejecutivo autonómico decidiera reducir el impuesto al tipo cero, el ahorro máximo sería de apenas siete puntos. La realidad matemática dicta que cualquier medida basada en la fiscalidad siempre resultará más perceptible fuera del archipiélago.
El REF como escudo protector
Sin embargo, sería un error asumir que la menor presión fiscal garantiza carburantes baratos de forma automática. Los condicionantes logísticos de Canarias, marcados por la fragmentación del territorio y el alejamiento geográfico, provocan que el precio del producto antes de impuestos supere la media europea.
El REF actúa como un mecanismo compensatorio esencial para que la carga fiscal total en las islas ronde el 25 %, frente al 50 % nacional. De tal forma, se evita que los costes de transporte y almacenamiento disparen la factura final en el surtidor por encima de lo asumible para la economía local.
Fuera del paraguas estatal
El hecho de que el plan nacional no tenga eco en Canarias subraya la soberanía tributaria de la región. Al no aplicarse el impuesto especial sobre hidrocarburos (IEH) ni el IVA estatal, el territorio queda fuera de la arquitectura de las ayudas nacionales.
Esta situación obliga a las instituciones canarias a diseñar estrategias propias, como las bonificaciones para las islas no capitalinas, para paliar una inflación energética que las herramientas del Gobierno central no pueden alcanzar.