Agentes de Tráfico de la Guardia Civil patrullan en sus motocicletas
Fuerzas de seguridad
La Guardia Civil de Tráfico se planta: les obligan a patrullar en moto aunque quieran hacerlo en coche
Una de las principales asociaciones denuncian que son los mandos los que deciden el vehículo que deben usar los agentes, lo que contradice un acuerdo reciente
La agrupación de Tráfico de la Guardia Civil está compuesta por unos 9.000 agentes que tienen entre 5.000 y 5.500 vehículos a su disposición entre motos, coches y furgonetas.
Los conductores en general no tienen muy claro de qué depende que los agentes patrullen en moto o en coche, pero al habla con ellos nos explican que es relativamente sencillo, cada unidad tiene asignados unos vehículos y en función de factores como la temperatura, los mandos van organizando los vehículos y cometidos de los agentes.
Los mandos deciden
Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) denuncian que a pesar de haber alcanzado un acuerdo el año pasado con el teniente general del Mando de Operaciones para que los agentes pudiera elegir no patrullar en moto y hacerlo en coche por circunstancias personales y puntuales, la realidad es que una reciente instrucción del pasado 9 de mayo devuelve la pelota a la situación inicial y son los mandos los que siguen decidiendo el vehículo que deben usar cada uno de los agentes.
Hay días que los agentes pueden no estar preparados para llevar una moto
Desde AUGC confirman que no se trata de un capricho de cada agente, sino que en circunstancias y días concretos un agente puede no encontrarse en condiciones para subirse a una moto, por lo que reclaman cierta capacidad de decisión en este sentido.
Capacidad de decisión
Desde AUGC denuncian también que pese a haber acordado reducir la temperatura máxima para patrullar de 35 a 32 grados, la realidad es que esta decisión no se ha aplicado, pues se mantienen los 35 grados como temperatura máxima para las motos.
Patrullas con chaleco y con 35 grados puede convertirse en un suplicio
Todo ello teniendo en cuenta que la incorporación de los chalecos con airbag se ha convertido en un verdadero problema para los agentes, que ven como su uso sube aún más la temperatura corporal durante las horas de trabajo. Los agentes solicitan por ellos no elegir por capricho el uso o no de las motocicletas, pero sí tener cierto margen de decisión.