Imagen de la apertura automática de un coche del grupo VW
Mercado
El problema del maletero de los coches que indigna a los dueños de coches caros y muy equipados
Las marcas han justificado el aumento de precio de los coches equipándolos con opcionales que muchos conductores ni quieren
Comprarse un coche nuevo significa estar a la última en equipamiento, especialmente si es un coche caro y con un acabado de los que traen muchísimos opcionales, tantos que en ocasiones ni los usamos ni los queremos, pero una vez que están en el coche, hay que llevárselos a casa. Es lo que popularmente se llama coches 'alicatados' hasta el techo.
Algunos de los elementos de equipamiento más absurdos forman parte del paquete de las denominadas ADAS, sistemas de ayuda a la conducción que son carísimas, pueden costar hasta 2.000 euros por coche, y que no solo no podemos pedir que nuestro coche no los tenga, sino que es que no podemos ni desconectarlas… Una de las decisiones más cuestionadas de Bruselas para reducir los accidentes, pues no lo está logrando por ahora.
Alicatados hasta el techo
Otro de los opcionales más cuestionados por los propietarios es la apertura automática motorizada del portón del maletero, que permite abrir y cerrar el maletero a distancia o desde el interior pulsando un botón.
El maletero sube y baja pulsando este botón
Se trata de un sistema relativamente cómodo, pero con un gran inconveniente: cuando lo pulsamos en un garaje, el riesgo de que el portón se levante automáticamente y toque el techo del garaje es elevado, especialmente en aquellas zonas con el techo algo más bajo de lo normal.
Los compradores no quieren tanto
Por si esto no fuera suficiente, la apertura y el cierre no suelen ser muy rápidos, por lo que si tenemos prisa, nos va a obligar a esperar algún segundo.
El problema de esto es que basta con que toque una sola vez el techo para que se marque la pintura del portón del maletero.
Se trata de un equipamiento que de origen puede llegar a costar hasta 1.000 euros, pues se acompaña del sistema de apertura al pasar el pie bajo la matrícula posterior, por si llevamos las manos ocupadas con bolsas o lo que sea.