Los combustibles cambian en función de la fecha
Carburante
¿Qué es el combustible de invierno y el de verano y por qué deberías preguntar en tu gasolinera si lo han cambiado?
Los combustibles son la sangre de nuestro automóvil y cualquier cambio puede tener consecuencias imprevistas
Aunque parezca mentira hay multitud de detalles que los conductores desconocen por completo sobre los carburantes, eso que si hay algo que une a todos los conductores es la obligación de pasar por la gasolinera casi semanalmente para repostar su vehículo.
Podemos hacer una encuesta a decenas de conductores y seguro que muy pocos conocen la diferencia entre el combustible de invierno y el combustible de verano.
Verano o invierno
Pues sí, aunque parezca mentira la gasolina y el gasóleo que venden el 15 de enero no tiene nada que ver con la que venden el 15 de agosto, pues los cambios en la composición son importantes.
El cambio de carburante es obligatorio
La base es sencilla, la temperatura ambiental afecta tanto a los carburantes y a su estado físico que las petroleras se ven obligadas a cambiar los aditivos en función de la época del año. Es algo tan importante que está regulado por el Ministerio de Industria, pues el carburante de verano debe usarse del 1 de mayo al 30 se septiembre mientras que el de invierno debe utilizarse del 1 de octubre al 30 de abril.
Atención a la fecha
En principio las estaciones de servicio no deben hacer nada, sino que las petroleras son las encargadas de cambiar de uno a otro combustible en función de la fecha. En el caso de la gasolina el cambio de aditivos busca que la gasolina sea más volátil en invierno para que evapore con más facilidad y el coche arranque antes, mientras que en verano la hace menos volátil.
Este cambio afecta al comportamiento del motor
En el caso del gasóleo precisamente, la de invierno tiene determinados aditivos que hacen que no se congele, para evitar que se taponen filtros en el vehículo o pueda provocar una avería. Cambios más profundos de lo que parecen que provoca que los carburantes de invierno sean algo más caros de producir, pues lleva más aditivos y son más complejos en el laboratorio.