Los patinetes suelen ser foco habitual de delitos
Seguridad
Las cuatro infracciones de los dos ocupantes de un patinete que han permitido cazar un alijo de cocaína
Cada año crecen el número de delitos urbanos cometidos en este tipo de vehículos que permiten huir rápido, por las aceras y en sentido contrario
Los patinetes se han convertido en los vehículos ideales para cometer delitos en las ciudades, solo hay que ver lo que ocurre en Barcelona, donde en los hoteles ya recomiendan a los turistas no salir a la calle con relojes caros y desconfiar cuando se les acerca alguien en un patinete.
Se trata de un vehículo ligero y muy muy rápido en las ciudades que les permite escapar de cualquier sitio en cuestión de segundos y no dudan en circular por las aceras a gran velocidad o en dirección contraria, todo ello sin citar que se roban con gran facilidad.
Rápido, rápido
El hecho ocurrido hace unas horas en Madrid demuestra que se trata de vehículos que cada día usan más los delincuentes. En este caso el suceso ocurrió en Madrid, donde una apareja de Policía Municipal que patrullaba por Vallecas dio el alto a un patinete por cuatro infracciones simultáneas.
Los patinetes suelen ser origen habitual de problemas
Por un lado en el patinete circulaban dos adultos, la primera infracción, los dos iban sin casco, la segunda, a gran velocidad, la tercera, y en sentido contrario por una calle del popular barrio madrileño.
Ante el cúmulo de irregularidades los agentes decidieron registrar a los ocupantes, cuando descubrieron que la mujer que iba de copiloto transportaba 50 gramos de cocaína distribuido en más de 250 papelinas para su distribución.
Camellos del siglo XXI
A los mandos del vehículo iba un ciudadano colombiano de 30 años con orden de expulsión de que dijo no conocer a su copiloto y no estar al tanto del cargamento con el que viajaba en su bolso, lo que no le exime de la responsabilidad penal que tiene el tráfico de drogas para su venta.
En este caso y al igual que ocurriría en un coche, el responsable del delito sería la chica por llevar la droga en su bolso, pero el conductor tendría responsabilidad como cómplice y cooperador.
La agilidad de este vehículo hace que en algunas ciudades los usen los propios agentes
Estos hecho ponen de manifiesto una vez más el descontrol de un tipo de vehículos que aunque la DGT está tratando de regular aunque sus usuarios suelen circular al margen de la ley ignorando las indicaciones de los agentes de las policías locales, que en ocasiones se las ven y se las desean para lograr pararlos.
El problema es que su uso habitual deben regularlo los ayuntamientos en las ordenanzas municipales, lo que acarrea que la normativa cambien en cada pueblo o ciudad en el que se usan.