El papel de periódico permite limpiar los cristales a fondo
Limpieza integral
¿Por qué conviene secar las ventanillas del coche con papel de periódico después de lavarlo?
Este material provoca un efecto que sorprende, infinitamente mejor al de cualquier textil
Tal y como dice el refrán, cada maestrillo tiene su librillo; en este caso vamos a remitirnos al librillo de los lavacoches, unos profesionales que saben perfectamente qué es lo que hay que aplicar en cada zona del coche para que quede reluciente.
Los cristales son una de la parte más delicada de los automóviles, pues basta tocarlos para que se noten las huellas de los dedos y en general cualquier rastro de suciedad. Es por ello que su limpieza es muy complicada, pues además acumulan grasa que también se deja notar con mucha facilidad.
Difíciles de limpiar
A la hora de lavarlos es muy importante el material de los trapos o bayetas que utilizamos en su limpieza, pues si no son los adecuados es normal que dejen rastros de fibras y ‘bayetazos’ que afean mucho el conjunto, algo que podemos evitar si hacemos caso a este método que usan los expertos desde hace años.
el truco también funciona en los cristales de casa
En este caso el procedimiento es relativamente sencillo, pues basta con que tras pasar por los cristales un trapo húmedo y con jabón o algún producto específico, utilicemos unos papeles de periódico para secarlo.
Encuentra un periódico
El método es tan sencillo como doblar varios papeles de un periódico hasta hacer una especie de bayeta con la que ‘secar’ los cristales, en este caso al ser papel absorberá la humedad y eliminará los rastros de suciedad o grasa que puedan quedar, con un efecto que sorprende en segundos.
Ahora el único inconveniente es encontrar papeles de periódico, pues ya es relativamente complicado encontrar un periódico, pues en numerosas poblaciones de España ya ni se venden, pues no hay ni kiosco. Una solución tan sencilla como eficaz a la hora de lavar nuestro vehículo en cuestión de segundos sin olvidar que es extremadamente barata, pues no hace falta que el periódico sea el del día.