La agente no da crédito de lo que vio en la carretera
Infracciones
Laura Granja, teniente de la Guardia Civil: «Es lo más extremo que he visto hacer a un conductor con el móvil»
Hace falta estar todo el día en las carreteras para entender lo que está pasando son los teléfonos móviles sobre el asfalto
Hace ya tiempo que el teléfono móvil se ha convertido en la principal causa de accidentes en carretera. Aunque la Dirección General de Tráfico lo contabiliza dentro de la categoría de distracciones, el móvil es por activa y por pasiva la principal causa de siniestros.
Hay que tener en cuenta que independientemente de que lo llevemos en la mano o correctamente colocado en el soporte, basta consultar la pantalla un segundo para perder contacto visual con la carretera y lo que es más importante, que perdamos atención de lo que está ocurriendo.
Basta un segundo
En estas circunstancias un animal que se cruza o el frenazo de un coche es sinónimo de accidente seguro, no hay la menor duda. Laura Granja, teniente de la Guardia Civil, confirma que los móviles se han convertido en un problema en la carretera, hasta tal punto que reconoce que la situación más grave que ella se ha encontrado en una carretera relacionada con el teléfono móvil era un conductor «haciendo una videollamada al volante».
Un conductor haciendo una videollamada, lo más de lo más
Es decir, se trata de una conversación que además de sonido transmite la imagen del conductor, un completo sinsentido. De hecho, el agente describe la situación con una frase muy gráfica: «me quedé atónita» pues en estas circunstancias «la atención a la conducción es nula».
Un problema que crece
El agente considera que el teléfono móvil se ha convertido en «una extremidad más de cuerpo», un problema que tal y como reflejan las estadísticas va en aumento y podemos decir que ha superado a otras infracciones sobre la carretera que van en descenso como son los excesos de velocidad.
En este caso y con el Reglamento de Circulación en la mano, la sanción por hacer una videollamada es complicada de valorar, si se hace a través del manos libre y con el móvil en el soporte podría estar incluso permitida, otra cosa es que ocurra con el móvil en la mano del conductor, en cuyo caso la multa sería de 200 euros y 6 puntos.
También es posible que el agente aprecie conducción temeraria, en cuyo caso los hechos serían mucho más graves y podrían llevar al conductor a los tribunales.