Los agentes realizan un informe completo de lo ocurrido
Opacidad
La DGT no considera que el mal estado de las carreteras cause accidentes pese a que la Guardia Civil sí lo refleja en sus atestados
El organismo no valora el mal estado de las carreteras como una causa directa de accidente, sino como un factor concurrente
De acuerdo con los datos oficiales, en 2025 hubo en España algo más de 102.000 accidentes de tráfico con víctimas en los que fallecieron unas 1.600 personas, 1.120 en carretera y unos 480 en ciudad. Lógicamente las carreteras concentran mayor número de fallecidos, pero menor número de accidentes, pues de los citados siniestros solo 36.000 ocurrieron en carretera.
Estos datos indican que los accidentes en carretera son infinitamente más graves que en ciudad y exigen un protocolo de actuación mucho más complejo. Tras un accidente de carretera lo primero es avisar al 112 para que ponga en marcha todo el procedimiento, que en función de la gravedad incluye el desplazamiento hasta el lugar del suceso de ambulancias, bomberos y Guardia Civil siempre que estén disponibles.
Lo primero: señalizar
El problema es que tal y como nos contaba hace unas semanas la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), hay tan pocos agentes en carretera que no pueden ir a todos los siniestros, sino que seleccionan por disponibilidad y gravedad.
La Guardia Civil recopila todos los datos
Una vez allí la prioridad es señalizar el accidente para evitar que haya siniestros secundarios, y una vez que las cosas están controladas y los sanitarios están cumpliendo con su cometido y todo está en orden comienza la investigación y el análisis de lo sucedido por parte de los agentes.
En caso de que se trate de un siniestro sin fallecidos ni heridos graves, los agentes recogen datos referentes a los vehículos involucrados, la documentación de los conductores, la climatología, el estado de la carretera… Datos con interés estadístico para la DGT que también es muy útil para las aseguradoras. Toda esta información queda recogida y procesada en el sistema Arena de la DGT.
Siniestros con fallecidos
En caso de que el siniestro sea más grave y haya heridos o fallecidos o concurran delitos, como alcoholemias, entonces se rellena un atestado policial más exhaustivo, con un croquis, datos de la frenada, declaración, inspección y opinión de los agentes y en general cualquier información que pueda ser interesante.
El atestado FODA recoge numerosos datos, incluido el estado de la carretera
Conviene saber que en ambos casos los agentes recogen información sobre el estado de la carretera, grietas, socavones, asfalto deteriorado y en general cualquier cosa que pueda ser interesante.
Siempre es culpa del conductor
Esta información la reciben los juzgados involucrados, la DGT, las aseguradoras y los titulares de la vías. El problema es que la DGT lleva a vía muerta todos los casos en los que los agentes consideran que el estado de la carretera ha sido determinante en el accidente, de hecho lo que hace con este tipo de siniestros es archivarlos como problemas relacionados con la «velocidad inadecuada a las condiciones de la vía», «distracción» o «pérdida de control», derivando la responsabilidad al conductor por no adaptar la marcha al estado del asfalto.
Respecto al mal estado de la vía, la DGT lo considera como un simple factor concurrente (accesorio) entre un 10 % y un 35 % de los accidentes, lo que significa que no considera el mal estado de la vía como un factor principal de accidentes, sino como uno secundario.
De hecho, de acuerdo con datos facilitados por el propio organismo a este diario, desde 2021 el porcentaje anual de accidentes con víctimas en los que influyó el mal estado de la vía es de solo un 3 %.
Los agentes recogen datos y fotos de lo ocurrido, incluido socavones y el daño en los coches
La DGT sigue considerando que las distracciones al volante (móvil), el consumo de alcohol y drogas, la velocidad inadecuada o el sueño son las principales causas de accidentes en nuestro país, mientras que no aparece por ningún sitio el mal estado de las carreteras. La clave es culpabilizar siempre a los conductores... el dichoso factor humano.