Arrancas y parar el coche en cada semáforo no puede ser bueno
Muy práctico
Los dos sistemas que incorpora tu coche y provocan averías si abusas de ellos
Aunque muchos conductores no lo sepan, sus coches llevan sistemas que a la larga generan averías. Al menos uno de ellos se puede desconectar
Bruselas parece estar cavando la tumba del automóvil europeo con una normativa difícil de cumplir y que está cargando los coches de equipamiento que no es que los propietarios no quieran, es que en ocasiones pueden resultar incluso perjudiciales para la mecánica de los automóviles.
La mayor parte de estos elementos están relacionados con la reducción de emisiones que Bruselas lleva años exigiendo a los fabricantes, que literalmente se han vuelto locos desarrollando sistemas que al final pueden pasar factura a la mecánica de los coches.
Sistemas innecesarios
Uno de los más controvertidos son los catalizadores y los filtros que reducen las emisiones de los coches tanto gasolina como diésel. Filtros que disminuyen las emisiones del motor mediante complejas reacciones químicas pero que no dejan a los motores realizar correctamente la función de escape de gases ni 'respirar' suficientemente, lo que termina por generar carbonilla y en definitiva averías.
El catalizador, en el escape, es una fuente de problemas
Tanto las averías que provocan como estos filtros son muy caros, pues es sencillo que sustituirlos supere los 1.000 euros en la mayoría de los coches. Un verdadero problema que alcanzó su punto álgido con el uso de AdBlue en los coches diésel, un aditivo para reducir emisiones que cristaliza y provoca averías de motor muy grave.
Efecto AdBlue
Por si estos sistemas no fueran suficiente, en los años 70 nacieron los sistemas Start&Stop que apagan y arrancan el coche en ciudad cuando nos detenemos en atascos y situaciones similares.
Afortunadamente el Start&Stop puede apagarse con un botón
No son pocos los mecánicos que repiten que este automatismo no es bueno, por un lado castiga la batería, lo que obliga a los coches que lo tienen a montar baterías mucho más caras que las normales, y por otro fuerzan órganos como el motor de arranque en algunos vehículos y otros órganos mecánicos.
El Start&Stop ahorra entre un 5 y un 10 % de carburante en ciudad, pues en carretera no ahorra nada, pero es una fuente de averías que demuestra que en ocasiones lo barato sale caro.
Dos ejemplos que muestran el esfuerzo que está suponiendo la reducción de emisiones a fabricantes y conductores pese a lo cual Bruselas sigue apostando por el coche eléctrico.