El mecánico pone por las nubes a este vehículo
Fiabilidad
Un mecánico se moja: «Va a ser el coche más vendido de España, nadie da más por menos dinero»
No es fácil escuchar a un mecánico hablando así de un vehículo. Menos aún si trabaja en una ITV
El mundo de los mecánicos es apasionante; por sus manos pasan todos o casi todos los modelos y marcas de coches que hay; por lo tanto, tienen criterio suficiente para hablar de la calidad y la fiabilidad de prácticamente todas las marcas del mercado.
Si además el mecánico trabaja en la ITV, mejor que mejor. Es el caso de este experto que pasa por las instalaciones de la ITV un coche que está gustando mucho para constatar que, además, está muy bien hecho.
El coche gusta mucho
Tal y como indica, basta ver los bajos del vehículo para comprobar la calidad de fabricación del mismo, los materiales empleados y, en general, que está muy bien hecho y va a resistir sin problema el paso del tiempo. Entre otros detalles, muestra cómo el protector de bajos es metálico, un verdadero lujo en estos tiempos.
La calidad interior es sobresaliente, como muestra en el vídeo
Es un coche que está disponible con tracción a las dos o a las cuatro ruedas (4x4), pues es un SUV de última generación. En este caso se trata de un Dacia Duster, un coche del que habla auténticas maravillas, como que va a ser «un éxito total, pues nadie ofrece tanto por tan poco».
El hermano mayor
De hecho, tal es su fe en este vehículo que está convencido de que va a ser un superventas en España con el tiempo, todo ello sin citar que tiene un hermano mayor que se llama Bigster, mucho más capaz, lo que lo convierte en un familiar excepcional que está llamado a ser uno de los SUV más vendidos del mercado.
Este modelo está a la venta a partir de 20.000 euros y está disponible con motores de gasolina de 122 caballos e híbridos de 140 y 156 caballos, con tracción integral e incluso una versión de gas. Todas las variantes de este modelo tienen etiqueta ECO, lo que lo convierte en una verdadera opción de compra.
Además, Dacia es fiel a la política de equipamiento de los imprescindibles, que se traduce en que hay determinados opcionales que no pueden faltar nunca en un automóvil, aunque hay otros que los conductores no demandan y sencillamente sobran.