Esta marca demostró que se puede circular a 400 kilómetros a la hora
Insólito
Adiós al sueño de superar los 400 km/h con un coche de calle: VW vende la marca más cara del mundo
En los locos años 90 y con Piëch al frente de la compañía, el Grupo VW compró una marca con el único objetivo de superar los 400 kilómetros por hora
Que las cosas no le van bien al automóvil europeo es un secreto a voces y que el grupo Volkswagen está tratando de salir adelante de la manera más airosa posible, también. Hace solo unos días se disparaba la polémica cuando una filtración interesada decía que el Grupo estaba a punto de cerrar Seat y que había puesto a la venta Ducatti, dos noticias que aún no se han hecho realidad.
Lo que sí que es un hecho es el plan de la compañía para deshacerse de una marca que le ha aportado más imagen y posicionamiento que otra cosa. Nos referimos a Bugatti, una firma que adquirió personalmente Ferdinand Piëch, CEO de la compañía, en 1998 para elevar aún más la imagen del grupo germano.
El éxtasis del automóvil
Aunque se desconocen las cifras exactas, se dice que VW pudo pagar unos 50 millones de euros por la compañía, en la que invirtió unos 1.000 millones de euros. Entonces el objetivo estaba claro, hacer el coche de calle más rápido y potente del mundo.
Bugatti Veyron: objetivo superar los 400 km/h
Así nacería el Veyron, con un motor de 16 cilindros configurados en W que alcanzaba los 1.000 caballos de potencia y superaba los 400 kilómetros a la hora. Pese a la inversión, el coche fue una fuente constante de problemas de todo tipo, desde aerodinámicos por su tendencia a despegar hasta de neumáticos, pues los desintegraba en segundos.
Coches de futbolistas
Finalmente el coche salió a la calle en 2005 y se vendieron 300 unidades coupé y 150 cabrio, a los que habría que sumar unos 500 Chiron y otras 200 unidades de series limitadas de estos modelos. Bugatti ha lanzado también el Tourbillón, del que habría vendido otros 250 coches, en total un millar de supercars en todos estos años.
Ronaldo al volante de su Bugatti Cientodieci
Un millar de coches que se van a convertir en verdaderos objetos de culto con precios inconfesables, pues muchos de ellos acabarán en museos o en manos de futbolistas y famosos.
VW dice adiós a los supercar
Ahora VW se habría desvinculado por completo de Bugatti, que hace ya tiempo había cedido su control a la firma de eléctricos Rimac, si bien la alemana mantenía el 45 % de la propiedad. A día de hoy VW habría vendido ya el 100 % de sus acciones y no tendría ningún control sobre la mítica marca, que estaría ya bajo el control completo de Rimac.
En cualquier caso la salida de Bugatti del Grupo VW cierra una época del automóvil que pasará a la historia, una época que ha vivido momentos mágicos en el mercado y que se cerró con el escándalo de las emisiones 'dieselgate' y con la llegada del coche eléctrico y las marcas chinas.