Las plazas de garaje son origen habitual de problemas
Garajes
La Ley de Propiedad Horizontal aclara si el propietario de una plaza de garaje puede usar la piscina de un edificio
Se trata de un problema muy habitual en los edificios residenciales, pues los propietarios de garajes se creen con derechos que no tienen
Los garajes son protagonistas de gran parte de los episodios vecinales que se viven en los bloques de viviendas en España, desde propietarios de una plaza de garaje que meten dos coches hasta propietarios que por tener un garaje hacen uso de todos los servicios como si fuera dueños de un piso.
De acuerdo con la Ley de la Propiedad Horizontal conviene saber que habitualmente el propietario de una plaza de garaje no puede usar la piscina ni cualquier otro tipo de elemento común como un gimnasio o una pista de paddle. La razón es sencilla, normalmente el uso de ese tipo de servicios va unido a la propiedad de las viviendas, entre otras cosas porque son ellos los que sufragan su mantenimiento.
El garaje es distinto
En el caso de las plazas de garaje, suelen estar escrituradas de manera independiente a las viviendas, lo que significa que el dueño de una plaza paga solo comunidad por la plaza y los viales que conducen al garaje, en ningún caso el resto.
El uso de la piscina está excluido de los garajes
Así las cosas la ley establece excepciones, por ejemplo si los estatutos de la comunidad lo permiten no habría problema, por lo que siempre recomienda verificar los estatutos para verificar si es posible o no el uso de este tipo de servicios.
Remite a los estatutos
De la misma manera reconoce que también podría utilizarla si así se autoriza en junta de propietarios, algo que tampoco suele ser habitual en este tipo de casos en los que los vecinos son los primeros que no quieren que los propietarios de garajes tengan ni siquiera acceso a la zona de viviendas, de hecho en ocasiones tienen que entrar y salir por la zona de garajes sin usar ni el ascensor.
El problema es que las piscinas comunitarias suelen estar saturadas
Una situación mucho más habitual de lo que parece pues en una propiedad privada como es la piscina de una comunidad tampoco es sencillo prohibir el paso a sus instalaciones de alguien que se cree con derechos al tener garaje.