La bolsa de setas encontrada en un maletero
Seguridad
La Guardia Civil controla a los seteros y muestra el sorprendente hallazgo que encuentran en un maletero
En plena época de setas, muchos aficionados no cumplen las normas y provocan grandes daños, por lo que la Guardia Civil puso en marcha una campaña de control
Hace ya semanas que la Guardia Civil ponía en marcha una campaña de control de cogedores de setas y níscalos. En estas campañas verifican si cumplen con las normas establecidas, que obligan a llevar una cesta o bolsa porosa y a no arrancar las setas, sino a cortarlas limpiamente, dejando enterrada la parte baja del tallo, entre otra serie de reglas.
Controlan también que los seteros no circulen con sus coches por pistas y caminos por los que no deben circular y que no aparquen en lugares prohibidos.
Multas de circulación
Por último, controlan que las especies que recogen estén permitidas y tengan permiso para ello, pues ahora en la mayor parte de la geografía española hace falta pedir un permiso para recoger setas y, lógicamente, pagar.
Imagen de setas de este tipo en la cesta
En este caso, los agentes se sorprenden al encontrar en el maletero una especie rarísima y escasa, técnicamente una especie amenazada, por lo que está prohibido recogerlas en el campo.
Una especie protegida
La especie en concreto es Butyriboletus regius, una seta conocida como Boletus Regius (llamado vulgarmente boletus real); se trata de una seta comestible y muy apreciada, muy peculiar por el color amarillo de la parte inferior, que suele darse en zonas de árboles robles, castaños y hayas.
En función del lugar donde las hayan cogido, podemos hablar desde un delito ecológico sancionado con miles de euros. Si son de un parque natural, hasta una infracción leve o grave, en función de que los hayan cogido en uno u otro término municipal, pues las restricciones y la normativa suele depender de las ordenanzas municipales de los respectivos ayuntamientos o de las comunidades autónomas.
Una de estas setas en el campo
Hay que ser consciente de que hay un gran número de especies que son peligrosas, venenosas e incluso mortales, por lo que no hay que coger y comer setas salvo que sepamos perfectamente el origen y la especie.