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Virginia Patton, en una escena de la película Qué bello es vivir

Virginia Patton (1925-2022)

La 'cuñada' de James Stewart en 'Qué bello es vivir'

Era la última superviviente adulta del reparto de la mítica película de Frank Capra

Nació en Cleveland (Ohio) el 25 de junio de 1925 y falleció en Albany (Georgia) el 18 de agosto de 2022

Virginia Ann Mary Patton

Actriz

Actriz en activo desde 1942 a 1949, en muchas retinas permanece su papel en Qué bello es vivir. Era, asimismo, sobrina del general George Patton.

Frank Capra llegó a la vida de Virginia Patton en un momento en que la carrera de la joven actriz deparaba por películas de muy segunda importancia. De hecho, sus pinitos cinematográficos no eran sino una actividad complementaria a sus estudios en la Universidad del Sur de California.

Aunque ya había compartido cartel con Bette Davis en dos películas de 1943. Un currículum suficiente como para que despuntasen destellos de su talento.

El golpe de suerte definitivo llegó por medio del error de un proyeccionista que se equivocó de carrete en presencia de Capra y puso escenas de otro guion en el que actuaba Patton, en vez de colocar en el aparato el correspondiente a las pruebas de lo que más tarde sería Qué bello es vivir, una película que refleja como pocas el valor de la existencia humana y la inutilidad del suicidio.

Capra se quedó prendado de la prestación de Patton y, sin conocerla de nada, la contrató de inmediato. Fue, por así decirlo, su único fichaje, pues el resto de los actores, incluido James Stewart, venían cedidos por otros estudios.

El director asignó a Patton el papel de Ruth Bailey, cuñada del protagonista, interpretado por Stewart.

Su principal intervención fue en una escena rodada en una estación de ferrocarril: Ruth se baja de un tren como la nueva novia del hermano de George Bailey, Harry, y anuncia que su padre ha ofrecido a Harry un mejor trabajo en otro lugar, trastornando para siempre los sueños de George de dejar el pequeño pueblo de Bedford Falls.

Como declaró Patton en una entrevista concedida a The National Catholic Register, «tenía que estar comiendo palomitas de maíz con mantequilla». «¿Qué voy a hacer con mis guantes?». Llevaba un sombrero blanco, un traje y guantes. «Aquí estaba, comiendo palomitas. Estaba en un dilema de qué iba a hacer».

El dilema se superó de la mejor manera y Qué bello es vivir, pese a un balance mejorable en lo tocante a la taquilla, se convirtió con el paso de los años en un fijo de la pequeña pantalla en época navideña. Eso sí, en contra de las promesas de Capra de que su actuación sería 'casta', la cuñada tuvo, al final, que pasar por el aro de una escena con beso.

El haber sido dirigida por Capra y haber actuado junto a actores de la talla de Stewart y Donna Reed potenció la carrera de Patton, que protagonizó un puñado de películas.

Más la cancelación de su contrato por parte de la Warner Bros la dejó fuera del circuito de Hollywood.

No albergó resentimiento alguno: se casó en 1949 con un ejecutivo y llevó una vida discreta en Michigan como directora de un próspero negocio de bienes raíces. El tipo de vida con el que soñaba. Y con el inextinguible gusto de haber estado «más presente que Papa Noel en muchos hogares». Lo recordaba a menudo.