El rector de la Universidad Politécnica de Madrid, Saturnino de la Plaza Pérez (c), acompañado del alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano (i) y del consejero de Educación y Cultura de la CAM, Gustavo Villapalos (d)
Saturnino de la Plaza (1941-2026)
Un gran gestor académico
Secretario de Estado de Universidades con Calvo-Sotelo, fue también presidente de la Conferencias de Rectores Universitarios de España
Saturnino de la Plaza Pérez
Catedrático
Catedrático de Ingeniería Forestal desde 1973, fue secretario de Estado de Universidades entre 1981 y 1982, rector de la UPM entre 1995 y 2004 y presidente de la CRUE en 1981 y entre 1998 y 2002.
Se puede decir de Saturnino de la Plaza Pérez que fue uno de los principales gestores de la etapa democrática en España. Doctor ingeniero agrónomo por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid, obtuvo su primera cátedra universitaria en 1973 -en el área de Ingeniería Agroforestal- en la Universidad Politécnica de la capital de España, llegando a su primer cargo gestor cuatro años más tarde al ser nombrado director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Valencia.
En 1978, sin cambiar de ciudad, tomó posesión como rector de la Universidad Politécnica, responsabilidad que asumió hasta mayo de 1981 cuando fue elegido por primera vez presidente de la Conferencia de Rectores Universitarios de España, CRUE en sus siglas. Duró apenas siete meses, pues el 18 de diciembre de ese mismo año, el entonces presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, se decantó por él para ser secretario de Estado de Universidades, atalaya en la que apenas le dio tiempo de emprender grandes reformas: en diciembre de 1982, la llegada del PSOE al poder puso fin a sus funciones gubernamentales.
Volvió entonces el profesor De la Plaza a su cátedra -que compaginó con la presidencia de la Comisión Española de Ingeniería Rural- hasta que en 1993 se convirtió en director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas. Dos años más tarde accedió al rectorado, que desempeñó hasta 2004; en paralelo, entre 1998 y 2002, fue por segunda vez presidente del CRUE. Una sucesión de responsabilidades que no fueron óbice para ser el autor de 56 publicaciones científicas, 45 participaciones en congresos científicos y 60 de temas educativos.