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Vidas ejemplaresLuis Ventoso

Para Pilar Alegría (léalo en la noche electoral)

Una gran mayoría de españoles están saturados del Gobierno de Sánchez y desde luego no iban a votar a quien había sido su demagógica portavoz

Mañana se acaba la vida política de María del Pilar Alegría Continente. A sus 48 años seguirá enredando un poco. O tal vez El Partido le regale algún destino tipo spa (ahí tienen a Iceta, chupando del bote como embajador ante la Unesco en París, y a Ximo Puig pegándose una vida de rajá en la misma ciudad como embajador ante la OCDE).

Pero de cualquier modo, la carrera de Alegría en las alturas políticas concluirá este domingo con una aparatosa toña. Perderá seis o siete escaños respecto a los resultados del patriota Lambán, a quien ella misma clavó la daga cuando el veterano varón criticó las felonías de Sánchez y el colérico Tiberio exigió su cabeza.

Pilar, nacida en un pequeño pueblo zaragozano y diplomada en Magisterio, es un ejemplo del pobre nivel de tantos ministros del sanchismo. Cumple dos requisitos clave para prosperar en el PSOE actual: no ha dado pancada fuera de la política y es tan larga hablando como contenida pensando. Por supuesto, tiene un altísimo concepto de sí misma. Así que mañana por la noche puede que se quede perpleja, preguntándose por qué sus paisanos aragoneses han pasado en las urnas de su oferta «progresista» y se han echado en brazos de «la derecha y la ultraderecha».

Pero aquí estamos nosotros para ayudar, Pilar, y te vamos a explicar las ocho razones de tu batacazo:

1.- La gran mayoría de los españoles están hasta la zanfoña de lo que se conoce como sanchismo y quieren pasar página, y tú, precisamente, eras la cara del régimen.

2.- Convertiste las ruedas de prensa del Consejo de Ministros en un mitin, con una monserga despectiva hacia los que no os votan, expresada con una sonrisa de superioridad y carmín rojo –que has borrado para la campaña–, con una adulación cursi a Don Pedro y con medias verdades que a veces eran ya flagrantes mentiras.

3.- Durante cuatro años okupaste el Ministerio de Educación y no rascaste pelota. Estabas muy entretenida haciendo oposición a la oposición. Tu único legado fue fomentar el bajo esfuerzo en las aulas.

4.- Ibas, por supuesto, de superfeminista. Pero te marcaste una cena de tintorro y jiji-jaja con Salazar, el fontanero amigo del líder supremo, cuando ya era público que dos militantes del PSOE lo habían acusado de abusos sexuales en las oficinas de la Moncloa. Una foto robada, un móvil traicionero, captó la cenita y delató la hipocresía.

5.- Has perdido porque la cita clásica nos recuerda que «Roma no paga traidores». Los aragoneses, uno de los pueblos más cabales y nobles de España, no podían ver con simpatía a una persona que traicionó a su jefe de filas regional, Lambán, –cuando estaba además moribundo– para hacerle la pelota al jefe. Muy poco estilo, Pilar, y demasiado colmillo. Te ha faltado humanidad.

6.- Has perdido porque millones de españoles estamos saturados de vuestra liturgia del lenguaje inclusivo, de vuestros latiguillos «progresistas» vacuos, de vuestro resentimiento igualitario, de vuestra más que laxa relación con la verdad, de vuestras ínfulas de superioridad moral y de vuestra sumisión al separatismo.

7.- Has perdido porque formabas parte del Gobierno que se puso de canto ante la dana, que le fundió los plomos a España y Portugal, que es incapaz de aprobar unos presupuestos y que ha convertido el servicio ferroviario en un desastre, que ha culminado con un horroroso accidente por pura falta de mantenimiento.

8.- Has perdido porque los aragoneses saben que aceptaste que fuesen discriminados a cambio de primar a un separatismo catalán insolidario, supremacista y que odia a España. Fue tu segunda traición tras la puñalada a Lambán, que te había hecho consejera en 2015.

Suerte en tu próxima andadura, Pilar. Y tú tranquila. Puede que Sánchez te nombre embajadora ante el Festival de Eurovisión. O incluso el de la OTI.