Un saludo a Wyoming y otro a Puente
Muchos hicieron burlas con las informaciones de este periódico sobre el DNI digital que ahora la Junta Electoral cuestiona. Que pasen por caja
Sánchez presume de ser el primero en muchas cosas. El primero en ganar una moción de censura, el primero en liderar un gobierno de coalición, el primero en hablar inglés con desenvoltura en nombre de España. Pero también es el primero en otras cosas, y casi ninguna buena. Es el primer presidente que no gana dos elecciones seguidas, el primero que agota una legislatura sin presentar unas cuentas públicas y el primero que pacta con Otegui un intercambio de presos por Presupuestos, aunque estos nunca lleguen. También figura entre sus méritos ser el primero con su mujer y su hermano imputados. O el primero que ve caminito de prisión a sus dos secretarios de Organización, récord difícilmente superable.
En esa espiral de la novedad, Sánchez ha incorporado a nuestra rutina el insulto a los medios de comunicación. Que mira que a Rajoy le sacaron cosas, pero nunca le vi señalar desde la tribuna a un comunicador (como Iker Jiménez), a un periódico (como OkDiario) o a toda una línea de pensamiento (la que sostiene, y yo me incluyo, que el socialismo es más tóxico que el mercurio).
Y en ese contexto de degradación han encontrado su espacio figuras como Óscar Puente o el Gran Wyoming, cada uno en su especialidad. Ambos hacen del chiste y del insulto asimétrico su modus vivendi. Y ambos se burlaron de este periódico cuando alertó sobre que el DNI digital no era el mecanismo más fiable a la hora de votar, cosa que ha confirmado la Junta Electoral este mismo jueves.
Wyoming dijo que éramos un periódico «entre comillas» y Óscar Puente, un «pseudo medio sin la menor decencia». ¿Qué hacemos ahora que la Junta Electoral ha prohibido votar con el DNI digital hasta «asegurar al máximo la confianza de los ciudadanos en el sistema electoral»? ¿Una disculpa? ¿Una asunción del ridículo? Para rectificar se necesita mucha más hombría que para insultar a través de Twitter. Y esto aplica igualmente a Bolaños, que hizo exactamente lo mismo. También a algunos periodistas del régimen y otros que, sin serlo, se mostraron melifluos y medrosos, no vaya a ser que también me señalen.
Hoy es un día perfecto para recordar que, mientras los valencianos chapoteaban en el barro, aquí en Madrid la izquierda se repartió las consejerías de RTVE a razón de 100.000 euros por cabeza, dándole una jubilación dorada a Angélica Rubio, exasesora de Zapatero y padrina del bulo de los dos DNI del juez Peinado. Aquella sí que fue una trola gorda, y no recuerdo a Puente repartiendo carnés de decencia. Quizás le pilló en el AVE. O sin cobertura.