Eyaculaciones primarias
Me he topado con una obra universal de la que quiero hablarles sin demora. Se trata de El semen mola, de la editorial Montena. Un manual dirigido a niños y adolescentes catalanes
Lo bueno que tiene España es que nunca te aburres. Pensaba escribir este artículo centrándome en la desesperación en la que me encuentro al no encontrar a ningún socialista ni a nadie de Sumar en «La Casita» de Bad Bunny. ¿Barra libre y modelos? Es como un caramelo en la puerta de Ferraz.
Pero me he topado con una obra universal de la que quiero hablarles sin demora. Se trata de El semen mola, de la editorial Montena. Un manual dirigido a niños y adolescentes catalanes, al menos la edición que yo he visto, accesible tanto en bibliotecas públicas como en institutos. Al parecer, también está presente en Andalucía y otras comunidades.
Es un libro escrito por la psicóloga especializada en educación y salud sexual Anna Salvia e ilustrado por Cristina Torrón, cuyo talento es innegable si nos fijamos en la calidad de sus dibujos. En uno de ellos, por ejemplo, podemos ver a un alegre grupo de penes de distintos tamaños y colores, que cargan a la derecha o a la izquierda, ¡e incluso alguno lleva gafas! Esta reunión de sonrientes falos peludos viene acompañada, además, de una simpática frase: «¡Tu pene es precioso tal y como es!».
Y luego explica:
«Cada persona tiene un pene diferente y único. Hay penes de todos los colores y tonalidades de piel. Los penes pueden ser más o menos cortos, más anchos o delgados. Algunos son totalmente rectos; otros están un poco curvados hacia la derecha, la izquierda, arriba o abajo. Las formas del glande son infinitas y existen prepucios largos con forma de trompa de elefante y otros tan cortos que apenas cubren el glande. Todos los penes, sin importar la forma que tengan, sirven para orinar, masturbarse y hacer el amor. No es mejor tener un pene grande que uno mediano o pequeño, ni tener un pene recto que uno curvado. Tampoco es mejor un pene moreno que uno rosado».
Esta joya de la literatura infantil y juvenil no tiene desperdicio. Entre otras cosas, anima a los chavales a contar su experiencia con la primera eyaculación. «¿Cómo ha sido tu primera espermarquia (primera eyaculación)?». Y no solo eso, sino que además continúa ahondando en la cuestión preguntando: «¿Cómo lo has celebrado?».
La autora de este manual no se queda satisfecha con que su ilustradora dibuje a un grupo de penes sonrientes. Por eso va un paso más allá y anima a los chicos a describir ambas experiencias, pero no solo mediante palabras, sino también con imágenes. En la página de la derecha hay dos recuadros en los que invita a los niños a pegar una foto tanto de su primera eyaculación como de la celebración de esta. Por no ser demasiado explícito, me centraré en la segunda.
Yo me imagino a mí mismo yendo al salón para contarle a mi padre que había tenido una espermarquia y que, por favor, si podíamos celebrarlo. Todavía estaría orbitando alrededor de Marte del guantazo que me habría dado. Pero claro, yo soy muy antiguo y no entiendo de estas cosas.
Ahora, seguro que en las familias modernas estilo Casa Tarradellas celebran la primera eyaculación de los hijos con una alegre fiesta, entre pizzas y fuet, mientras la yaya abraza orgullosa a su nieto:
-Qué bien has eyaculado, Xavi. Estoy orgullosa de ti.
Y no crean que es un tema menor. Esta obra cumbre fue discutida en las Cortes de Castilla y León el año pasado. Pero no se preocupen: tras un acalorado desencuentro, el presidente, Carlos Pollán, consiguió poner orden y no pasó a mayores.
Así que, querido lector, si lo que quiere es que su hijo, en vez de refugiarse discretamente en el cuarto de baño como todo onanista púber que se precie, irrumpa en el salón para compartir el feliz acontecimiento y luego inmortalizar el momento en una entrañable foto familiar, no dude en dar las gracias a la editorial Montena.
¡Ah! Por cierto, no hay que olvidar a las niñas, no vaya a ser que me acusen de machirulo. Ellas también tienen otro manual titulado, cómo no, La regla mola.
En España últimamente molan muchas cosas.