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Vidas ejemplaresLuis Ventoso

Un pucherazo frenado por la prensa

Las informaciones de Isabel Durán en El Debate han logrado parar el voto con el DNI digital y poner en cuarentena la ley de nietos, dos coladeros para el fraude

De jóvenes, en la edad feliz del optimismo, somos más bien roussonianos. Tendemos a pensar que «el hombre es bueno por naturaleza». Por desgracia, a medida que vas cumpliendo años te vas pasando al bando de Hobbes, con su advertencia de que «el hombre es un lobo para el hombre».

Los seres humanos somos capaces de corregir nuestros defectos más acusados mediante un gran esfuerzo volitivo y además todos somos receptores de la oferta de salvación de Jesucristo. Pero aun así, concuerdo con quienes afirman que las personas no cambian, que en el fondo seguimos siendo siempre iguales.

Los tramposos… pues hacen trampas. Es su naturaleza. Si eres un chanchullero que ha intentado trucar una votación con una urna de pega tras una cortina, si has mentido en tus más solemnes promesas electorales, si tu palabra no vale ya un patacón… ¿por qué debemos suponer que vas a portarte de manera honorable en otros ámbitos? Lo esperable es que continúes en tu línea tramposa. Por eso constituyó un necesario ejercicio de responsabilidad el lanzarse a investigar las innovaciones en los procesos electorales puestas en marcha por Sánchez, tal y como ha hecho El Debate con las informaciones firmadas por Isabel Durán.

En general me provocan sopor las batallitas de supuesto heroísmo periodístico. Sobre todo porque la mayoría no son ciertas y porque a lo largo de mi carrera he tenido que soportar a mucho ego tardoadolescente que pretendía derribar al Gobierno cada mañana (o veo ahora mismo a algún pavo real –o pava– vendiendo por las teles mercancía inflada, o directamente averiada).

Pero a veces es necesario hacer una excepción con lo de las gestas periodísticas. De vez en cuanto conviene hablar bien de uno mismo, pues «lo malo de la autocrítica es que los demás se la creen», como apunta a veces con lúcida ironía Bieito Rubido, dueño de un currículo único en España como director de periódicos.

Las informaciones de Isabel Durán en El Debate han permitido poner en cuarentena el intento de Sánchez de manipular los procesos electorales. Nadie le prestaba mucha atención a Isabel cuando ella, una periodista ya veterana, comenzó a alertar de que el DNI digital y la llamada ley de nietos suponían sendos coladeros que abrían la puerta a un pucherazo. Confieso que la primera vez que nos lo contó entusiasmada en la redacción de El Debate, durante los primeros minutos de su prolija exposición activé el modo CAD (Ceja Arqueada de Duda). Pero cuando acabó de hablar todos vimos que acababa de poner encima de la mesa un problema muy serio. Así que el director y el editor del periódico le dieron luz verde para acoger y publicar sus investigaciones.

Sus denuncias llamaron la atención de los partidos de la oposición, que a su vez han tenido la diligencia de movilizarse ante las instancias judiciales pertinentes. El sensacional resultado está ahí. Primero la Junta Electoral paralizó el voto con DNI digital, pues permitía suplantar identidades en la urna fácilmente. Y ahora el Tribunal Supremo ha emitido medidas cautelares para suspender la llamada ley de nietos, con la que Sánchez pretendía engrosar el voto exterior de manera exponencial, sin garantías en el control de las identidades y los sufragios y desviando los votos a aquellas circunscripciones donde pudiese hacer bailar escaños a su favor. Sánchez y Bolaños estaban creando en América una fábrica de nuevos españoles para manipular las generales de 2027.

El agujero de la ley de nietos estaba ahí, a la vista de todos. Pero nadie reparó en él hasta que Isabel y El Debate comenzaron a señalarlo. La ley otorga la nacionalidad española a los descendientes de los exiliados, solo a ellos. El Parlamento rechazó en su día expresamente ir más allá. Pero el PSOE sanchista hizo una trampa. El 25 de octubre de 2022, solo cinco días después la aprobación de la norma, publicaron una Instrucción de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública por la que se dejaba de exigir la condición de exiliado. Se daba así barra libre a todas las nacionalizaciones, saltándose la ley. La instrucción la firmaba Sofía Puente, hermana del bronco ministro del mismo apellido. El chanchullo resulta tan evidente que la decisión el Supremo que ha encorajinado a Sánchez era inevitable, porque el alto tribunal no puede admitir en modo alguno que se cambie una ley por la puerta de atrás y sin pasar por el Congreso. La añagaza de Sánchez ha sido descubierta y resulta difícil que pueda volver a poner en marcha su fábrica de votos.

Disculpen el autobombo. Pero creo que la historia vale la pena y que todos debemos felicitarnos, porque se está evitando que nos roben las elecciones. Enhorabuena a Isabel Durán, que tantas madrugadas en vela se ha pasado rastreando las huellas de la celada electoral del presidente y que durante meses nos ha bombardeado a guasaps dando cuenta eufórica de la mugre que iba encontrando, que era incluso más de la que cabía imaginar tratándose del personaje.