Fundado en 1910
HorizonteRamón Pérez-Maura

Los Reyes en Ceuta

Todos sabemos que esta visita va a tener un coste en nuestra relación bilateral con Marruecos. Pero ésa no es una razón para continuar sin hacerla. La españolidad de Ceuta y Melilla debe ser reivindicada constantemente. Y nadie puede hacerlo mejor que el símbolo de la unidad de la nación que encarna el Rey

Afortunadamente se ha fijado la fecha de la visita oficial de los Reyes a Ceuta y Melilla y Sánchez no se ha atrevido a inmiscuirse en ella. Quiero decir, no se ha inmiscuido más de lo que ya lo ha hecho, que no es poco. Pero resulta evidente que el presidente del Gobierno no podía arriesgarse a un segundo Paiporta porque esta vez los potenciales agresores discernirían muy bien su objetivo.

En estos días los ceutíes abandonados por el gobierno de la nación desean más que nunca reafirmar su españolidad frente al agresor, Marruecos. Y Sánchez lleva dos meses y medio minimizando la agresión cuando no negándola abiertamente. Y si ayer en Vigo fue recibido con gritos de «¡Sinvergüenza!» y «¡Fuera de aquí!» en la Feria del Marisco, la recepción en Ceuta podría haber sido mucho más incendiaria pese al parapeto regio.

Todos sabemos que esta visita va a tener un coste en nuestra relación bilateral con Marruecos. Pero esa no es una razón para continuar sin hacerla. La españolidad de Ceuta y Melilla debe ser reivindicada constantemente. Y nadie puede hacerlo mejor que el símbolo de la unidad de la nación que encarna el Rey. De quien todo indica que no tiene una relación tan estrecha con el Rey de Marruecos como la que tenían Juan Carlos I y Hassán II. Pero eso no es culpa de nadie. Y menos cuando tenemos un gobierno que quiere tener a la Corona bajo su bota.

Habrá que ver si, tras las lluvias que se prevén para este fin de semana en Madrid, la Puerta del Sol sigue igual de concurrida. Si así fuera, la visita de los Reyes tendría la virtud de devolver el foco a la crisis de Ceuta, mucho más grave que la de la Puerta del Sol. Porque la madrileña es una falsa crisis política, telón de lo que quieren hacer el PSOE y sus satélites si son desalojados del gobierno, mientras que lo de Ceuta es una crisis humanitaria, como bien ha dicho el Papa León XIV, provocada por la agresión de un tercero al que no se le piden cuentas. Otra categoría muy diferente.

La gran cuestión ahora es la planificación del viaje del que gusta llamar jefe del Estado. Son tan analfabetos que reivindican el franquismo todo el tiempo. ¿No se dan cuenta de que el título de jefe del Estado se creó específicamente para Franco? Es como lo de reivindicar las rentas antiguas. Franquismo puro derogado por Felipe González y Miguel Boyer a los que ahora quiere preterir Sánchez en favor de Franco. No paramos de mejorar.

La cuestión hogaño es cómo garantizar la máxima cercanía de los Reyes con los ciudadanos de Ceuta sin exponerles a los invasores allí presentes. Desde el punto de vista de la seguridad, no es una operación menor. Y recordemos el alto número de militares marroquíes infiltrados entre los ocupantes de Ceuta. Personas que están allí para controlar los movimientos de los invasores. O para agitarlos contra el objetivo que tengan por conveniente.

Esta visita de los Reyes a Ceuta no podía esperar más. Ahora tenemos que ver si el Gobierno actúa con lealtad –lo que no abunda últimamente– o aprovecha para vengarse del Rey por su gallardía en Paiporta. Ganas no le faltan a Sánchez.