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GaleanaEdurne Uriarte

Los buitres comunistas

Los buitres contra la gente, o la actualización del comunismo

«Los buitres contra la gente» es parte del relato populista con el que la izquierda pretende ganar las elecciones, su relato de ayer en el Congreso. Un relato bien sostenido por esa dominante academia izquierdista que lleva años diciendo que el populismo es cosa de derechas. Cuando no hay eslogan más populista que esto de los buitres contra la gente, o lo de la ultraderecha, lo de la internacional reaccionaria, lo de los oligarcas o lo de las élites contra el pueblo. Mera adaptación del viejo lenguaje marxista a los nuevos tiempos de una izquierda que sigue dominando las palabras.

Pero, para buitres, los buitres comunistas que arrasaron con todo en la antigua Unión Soviética mientras perseguían a los disidentes, lo que no ha impedido que sus herederos en Alemania, Die Linke, hayan ganado hace dos semanas las elecciones del estado federado de Berlín con el 25,7% de los votos. Y atentos a estos buitres comunistas, porque su promesa electoral principal, la que repitió su líder Elif Eralp la noche del triunfo electoral, es que van a nacionalizar a tres empresas propietarias de 200.000 pisos. Es decir, los buitres que se van a quedar con esos pisos son los comunistas de Die Linke, al estilo de sus antecesores.

Afortunadamente, Alemania no es la Venezuela chavista y funciona el Estado de derecho, por lo que, en el peor de los casos, si estos buitres consiguen hacerse con los 200.000 pisos, van a tener que indemnizar a los propietarios. ¿Con qué dinero? Con el de los ciudadanos de Berlín, claro está, porque estos buitres confiscan, pero pagan con el dinero de los demás, el dinero de esos que ellos llaman la gente. Calculan los expertos que esa indemnización alcanzaría los 40.000 millones de euros, cuando el presupuesto total de Berlín para 2026 es de 46.000 millones.

¿Pero es Berlín una excepción? ¿Son los buitres comunistas una amenaza preocupante? En Berlín han ganado con el voto de una buena parte de ese 40% de población formado por inmigrantes, refugiados o descendientes de inmigrantes, es decir, el modelo de votante con el que sueña la izquierda. ¿y en el resto de Europa? Pues hay datos para hablar de lo que Stanley Pignal, el autor de la columna Charlemagne de The Economist llama «alerta roja». Como la que representa Mélenchon en Francia, que podría ser el oponente de Le Pen en la segunda vuelta de las presidenciales francesas. Aunque no gane, esa es la izquierda actual, la de la alerta roja, la que ha quemado escuelas en Francia esta semana.

La misma que en España, donde el socialismo ha adoptado el discurso radical y ha aprobado dos decretos inspirados en la ultraizquierda acampada en Sol. No solo están destrozando aún más la gestión de la vivienda en España, sino que amenazan la propiedad privada de millones de ciudadanos de clase media, mientras subvencionan a los líderes de Sol con el dinero de esos mismos ciudadanos. Como recuerda Isabel Díaz Ayuso, o comunismo o libertad, la batalla que se libra en España.

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