El zurdofascismo sanchista
Los métodos, tácticas, estrategias, violencia callejera, saqueos, incluso cúmulo de banderas, ahora rojas, y tendencia a la uniformidad, ahora camisas verdes, recuerdan al fascismo de los años treinta. Afirma Miguel Platón: «Sánchez promueve la presencia y auge del fascismo»
Llamar zurda a la izquierda lo lanzó en España nuestro Alfonso Ussía. Sánchez se lo achacó, insultándole, a Milei en su país. Ha hecho hasta camisetas. A muchos no nos gustaron los insultos públicos del presidente argentino a Sánchez, aunque pueda merecerlos. Pero nadie cuenta los antecedentes. El bufón Puente fue el iniciador al llamar drogadicto y loco a Milei, que atacó con una referencia al «caso Begoña». Sánchez defendió a su cariñito a través de su bufón de confianza. Se inició una mala relación con Argentina que no ha llegado a ruptura, pero casi. Hasta el cartelón contra Milei en la sede del PSOE. Sánchez sigue al Grupo de Puebla, marxista, cada vez más desarbolado.
Mi buen amigo Miguel Platón, escritor y periodista de tronío, autor, entre otros libros, de La represión de la posguerra, un minucioso estudio muy documentado sobre la verdad de lo sucedido tras la Guerra Civil, desechando falacias, publicó en su último Agua de Trara una interesante recopilación de hechos irrefutables que identifican con el fascismo a la izquierda sanchista movilizada de los últimos sucesos violentos. El agua de Trara es un elemento cultural en el abastecimiento de agua de Melilla, lugar de nacimiento de Miguel Platón, procedente del manantial de Beni Chikar, Marruecos, en las faldas del Gurugú. Ahora que tendrá tiempo recomiendo a Francisco Martín, delegado dimitido de Sánchez en Madrid, que lea a Miguel Platón. Aprenderá. No debo citar a Quinto Servilio Cepión cuando dijo aquello de «Roma no paga traidores» a los asesinos de Viriato, porque Sánchez se ha caracterizado por favorecer a sus traidores, y ahí están Patxi y Óscar López entre otros. Seguro que compensará a Martín, si le da tiempo.
Según el artículo 152.1 de la Constitución los presidentes de comunidades autónomas son los máximos representantes del Estado en su comunidad. Ayuso lo es en la de Madrid, y no sé a qué se espera para llevar a los tribunales al exdelegado del Gobierno, el despechado y dimitido Martín, por su dejación de funciones durante el desempeño de su responsabilidad y por sus lindezas sobre Ayuso. Martín representaba al gobierno y Ayuso representa al Estado. La derecha cae a menudo en un buenismo suicida. De alguna manera ocurrió con el ático tan aireado por los lameculos televisivos de Moncloa. Muchos presidentes de comunidades, de uno u otro signo, tienen residencias oficiales. Casa de los Canónigos, en Barcelona; Ajuria Enea, en Vitoria; Palacio de Monte Pío, en Santiago; Consulado del Mar, en Palma; Palacio de Fuensalida, en Toledo; Palacio de San Telmo, en Sevilla, entre otros lugares residenciales. Los presidentes los ocupan regular u ocasionalmente o los destinan a otros usos. Pero existen. El caso del ático de la Comunidad de Madrid, que no era precisamente un palacio, tan traído y llevado por Sánchez y sus palmeros, fue deficientemente explicado.
Los métodos, tácticas, estrategias, violencia callejera, saqueos, incluso cúmulo de banderas, ahora rojas, y tendencia a la uniformidad, ahora camisas verdes, recuerdan al fascismo de los años treinta. Afirma Miguel Platón: «Sánchez promueve la presencia y auge del fascismo». Y los zurdos descalifican como fascistas a sus adversarios. Atacan a Abascal, al que debió proteger la Policía, expedientada al cumplir con su deber por los delegados de Gobierno sanchistas mientras suelen considerarse normales las acciones de los zurdofascistas. Se produjeron heridos entre los policías y detenidos entre los violentos en La Coruña o Barcelona. Los detenidos saldrían pronto en libertad. A la alcaldesa de La Coruña y al alcalde de Barcelona, socialistas, la situación parece no inquietarles, según sus declaraciones públicas ¿Y qué hace Sánchez? Corre con Cuerpo ante las cámaras por el jardín sin declaración alguna sobre los violentos sucesos. También nos recomienda música o libros que no ha escuchado ni leído.
Ante tantas anomalías que vivimos, la Fiscalía no actúa o actúa poco y a veces como una abogacía de Sánchez. Recordemos aquella vieja pregunta suya y su respuesta: «¿De quién es la Fiscalía? Pues eso». La Fiscalía no se mueve respecto a la ocupación ilegal de Sol y sus alrededores, espacios públicos cuya ocupación perjudica a los ciudadanos, a los comerciantes y al turismo, con atentados contra monumentos identitarios de Madrid y obligando al traslado de actividades institucionales a otro lugar. La Fiesta de la Trashumancia, con 1.250 ovejas y 160 cabras, cambió su itinerario tradicional para esquivar Sol. Imagino dónde hubieran quedado las tiendas si se hubiese mantenido su camino de siempre. ¿Por qué hemos de respetar a unos gandules que en lugar de trabajar impiden la normalidad ciudadana? ¿Podremos celebrar el cambio de año ante el reloj de Sol? Demasiado para este momento sin autoridad.
Unos dicen que van a permanecer en Sol por lo menos hasta la próxima huelga fake. Otros parece que se irán. Con la huelga «contra la oposición», según Marisu Montero, se han desenmascarado definitivamente Unai Sordo y Pepe Álvarez, que cuadruplicaron sus ingresos durante el sanchismo. Ellos controlan y distribuyen sus dineros desde una mínima representación de trabajadores. Un nuevo gobierno, si nos libramos del pucherazo, debería repensarse financiar tanto a quienes ya se muestran como adversarios de la ciudadanía convocando huelgas contra quienes no gobiernan y, por ello, no deciden.
Y, de fondo, la corrupción que no cesa. La que Sánchez quiere que olvidemos ante las urnas. Va a resultar que Zapatero traía los joyones para contribuir generosamente a las obras caritativas del padre Ángel.
- Juan Van-Halen es escritor y académico correspondiente de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando