Fundado en 1910

Cartas al director

Libros antiguos

Si se curiosean libros antiguos, se descubren cosas muy llamativas del pasado. «Este pueblo corresponde al Priorato de San Marcos de León, orden militar de Santiago. Situado sobre una colina con buena ventilación y clima templado; se padecen fiebres intermitentes y pleuresía; tiene ochocientas una casa de dos pisos y muchas muy buenas, que forman diecinueve calles anchas y rectas y cinco plazas, todas de buena vista y hermosura. Hay casa de ayuntamiento en completo estado de perfección y con un gran archivo; cárcel, que tal vez sea la segunda de la provincia por su solidez, seguridad y comodidades; una escuela para niños y tres para niñas. Iglesia parroquial que es un edificio magnífico y espacioso, el templo está dedicado a la Virgen María con el título de Nuestra Señora de la Consolación; el santuario del señor del Humilladero, con el cual tiene el vecindario gran devoción; las ermitas de Santiago, la del Señor de la Humildad y Paciencia y la de la Aurora; en las afueras está el cementerio, muy capaz y seguro. Las ruinas del hermoso castillo, en el que se celebró aquel notable capítulo general de los Caballeros de la Orden Militar de Santiago, en 1477, en el que se declaró gran Maestre de la Orden a don Alonso de Cárdenas, comendador mayor de León».

Este pueblo es la antigua Arsa, mencionada por Plinio y Ptolomeo. Todo está en los libros, dicen. Cambiando o actualizando algunas palabras, lo anteriormente descrito se remonta a la mitad del siglo diecinueve y está sacado del Diccionario Geográfico de Madoz. Es muy curioso ver cómo era Azuaga, mi pueblo, hace ciento cincuenta años. Ya ha llovido y la realidad cambia con el paso del tiempo, pero es muy duro constatar cómo muchos pueblos de España se vacían paulatinamente y van perdiendo la importancia que tuvieron en el pasado y, para conjurar el olvido y abandono que persigue a muchos de estos núcleos de población, hay que decir aquello que se aplica a Teruel, que los pueblos también existen.

Azuaga, uno de los pueblos más bonitos de España. La pena es que no realce y pinte su belleza con más color verde. Siempre lo digo, pero en Azuaga faltan árboles.