Fundado en 1910

Cartas al director

El de váter

Seguro que cuando Feijóo propuso a Sánchez un debate cara a cara, quería un diálogo en igualdad de condiciones no precisamente en el Senado, pero el presidente en vías de extinción, con su habitual maquiavelismo lo llevó al terreno que más le convenía y donde las reglas le permitieran, como así ocurrió, hablar un tiempo cuatro veces mayor que su oponente. Estuvo avispado Sánchez y tal vez el líder del PP no debía haber aceptado, aunque eso hubiera sido hábilmente utilizado por el PexSOE y sus muchos voceros gubernamentales y mediáticos para tacharlo de cobarde e incoherente.

Fue valiente Feijóo aceptando tan desigual enfrentamiento así que ahora, como siempre, según cuál sea la emisora sintonizada o el medio escrito o leído, será vencedor uno u otro.

Nunca sería yo elegido presidente del club de fans de Pedro-fake y, por tanto, mis opiniones podrán ser partidistas y no compartidas pero, sin entrar demasiado en el fondo del asunto, me permitiré señalar algunas evidencias: que lo que vimos pudo ser un enfrentamiento pero nunca un debate, que Sánchez adoptó su impostura, su actitud chulesca y faltona, repitió muchas de sus mentiras, nunca entró de lleno en problemas ciudadanos reales y le preocupó mucho la autopropaganda; jamás entenderá que la oposición tiene el papel irreprochable de oponerse, y eso no solo cuando su partido no ejerce el poder. Actuase mejor o peor no parece probable que su situación demoscópica pueda variar mucho y ahí le seguirá doliendo.

Feijóo aprovechó mejor su escaso tiempo; fue preciso y desmontó muchos de los engaños del presidente aunque se echó en falta que fuese algo más contundente con las barbaridades cometidas por este, que para eso no hace falta insultar, algo que nunca hizo ni hará por más que lo repita Sánchez

El ganador: tras las elecciones.