Cartas al director
Maquilladores electorales
La «gran jugada» de Pedro Sánchez al convocar elecciones generales el 23 de julio de 2023 tras la debacle del PSOE en autonómicas y locales dos meses antes no fue la de un avezado jugador de póker, sino la constatación de que a más tardar en convocarlas menos posibilidades tendrían los socialistas de seguir gobernando con vascos, catalanes y otras sumas.
El médium que hoy dirige el CIS, un tal Tezanos, augura en su última estimación de voto una proverbial remontada del partido sanchista, aunque ni aun así su «frustrado triplista» se dispone a lanzar sobre la canasta y a convocar elecciones. Pero, ¿qué tahúr de las apuestas arriesgadas no se aventuraría sin miramiento alguno ante semejante jugada-vaticinio CIS tan ventajosa? ¿Por qué Sánchez se mantiene impávido? ¿Qué as esconde debajo de la manga el «gran croupier» de las contiendas electorales? Ante estos interrogantes se deberían barajar varias interpretaciones expresivas: la circunspecta, ya que las cartas (fechas) son las que son; la farolera de convocar y que sea lo que Dios quiera y la última, la de la cara de tonto que se le podría quedar al que al mostrar su creído ganador póker de SACK se topara con un repóker justiciero.
Así pues, vistas y revistas las opciones y sintiéndolo mucho por el entusiasta camarada Tezanos y sus vaticinios electorales «triunfantes», en esta ocasión Pedro Sánchez ha decidido aplicar como gran «prestidigitador del voto» la quietud, una quietud para intentar amainar las turbulencias y que sean los adversarios de partida quienes «se delaten» con sus naipes, porque muy a pesar de las CIS encuestas la partida del póker electoral no pinta nada bien para las alicaídas y maquilladas huestes progresocialistas.