Fundado en 1910

Cartas al director

Contrato matrimonial 2.0

El matrimonio ya no es dogma ni una cárcel doméstica para convertirse en una nueva tendencia: una institución con un contrato libre, de fácil salida y despojado de condicionantes religiosos.

La iglesia tiene un nuevo papel en el rito social: un escenario simbólico que recurre a la tradición por su belleza estética y arquitectónica, vaciado de contenido ideológico.

La pareja ofrece una especie de «parque temático de emociones», financiando su coste, que en un solo día puede superar los 24.000 euros entre el banquete, la música y la puesta en escena. Todo se convierte en espectáculo, un despliegue que mezcla tradición con consumo cultural.

Y se concibe como instrumento para sostener la economía doméstica: una alianza que facilita el pago de la hipoteca, asegura la adquisición de la vivienda, garantiza la cesta de la compra y abre la puerta a beneficios fiscales y de herencia; al fin y al cabo, dos mejor que uno.

La pareja se elige por afinidad emocional y compatibilidad de proyectos, no por conveniencia económica, religiosa o mandato de género; con un contrato relacional flexible, renegociable.

Esta nueva tendencia se erige como contracorriente frente al individualismo de una sociedad líquida, cambiante, inestable e incierta.

El viejo rito se transforma en herramienta de libertad compartida, de ahorro estratégico, de diversión social a gran escala y de compromiso sólido, desafiando la fragilidad de los tiempos.