Cartas al director
Pájaros de mal agüero
Los corruptos son pájaros de mal agüero que de todos los paisajes idílicos que el buen destino les propuso contemplar fueron a elegir volar sobre el único que les propuso su miseria moral. Allí donde solo el dinero para niños sin comer, para máquinas de hospital, para dignidad familiar, les permitió alcanzar y de donde solo la escopeta judicial consiguió hacerles bajar; culos de mal asiento que de todos los lugares donde lo posaron... el sillón del Congreso, el del coche oficial, el del restaurante mas chick de la capital, fueron a elegir la banqueta de una prisión de Madrid.