Fundado en 1910

Cartas al director

Lo urgente era veranear

Por el artículo 116 de la Constitución, el gobierno español tiene la facultad de proponer a las Cortes Generales la aprobación del estado de excepción si en alguna parte de su territorio se da una grave alteración del orden público que con los medios de los que dispone la Policía no son suficientes para controlarlo.

Por el mismo artículo, el Gobierno tiene la potestad de proponer al Parlamento el estado de sitio cuando se produce un acto de fuerza contra la soberanía española y su integridad territorial, que no se puede resolver por otros métodos.

Pero si algo hemos comprobado a lo largo de esta legislatura, es que los socialistas no tienen el más mínimo respeto por la Constitución; si lo tuviesen, no hubiesen cometido la ignominia de votar en las Cortes a favor de la ley de amnistía. En esta ocasión tampoco cumplirán con lo que estipula la Constitución porque no está en los planes del gobierno proponer ningún estado de sitio o de excepción que le daría la capacidad de expulsar a todos los asaltantes en cuestión de horas.

¿Qué podemos esperar de un presidente que, después de declarar el 31 de julio que «España ha sufrido una violación a su integridad territorial», no tomó ninguna medida excepcional y se fue al día siguiente de vacaciones como si no hubiese pasado nada? La única emergencia para Sánchez el 1 de agosto fue irse de veraneo, no sin antes recomendarnos su lista de Spotify.