Cartas al director
«Nos conviene que haya tensión»
Los sindicatos llevaban desde el 2018 hibernando y ahora se despiertan de su letargo para convocar una huelga general por el problema de la vivienda y de los desahucios. Pero no la hacen para culpar de ello al gobierno, como sería lo lógico después de haber estado ocho años en el poder sin solucionarlo, sino para culpar a enemigos ficticios como los fondos buitres y a una supuesta falta de empatía de la oposición.
Una huelga convocada dos días antes de una campaña electoral es un óbice que responde a un intento desesperado de cambiar el resultado de los comicios. Como le dijo Zapatero a Iñaki Gabilondo unos días antes de unas elecciones: «Nos conviene que haya tensión».
Cómo se nota que los sindicatos tienen mucho que agradecerle a Pedro Sánchez, concretamente 569 millones de euros que han recibido de su gobierno en ayudas públicas. Es de bien nacidos ser agradecidos y los comegambas lo son.