Manifestación por España. Sábado 23 de mayo
Ahora ha sido Andalucía quien ha detonado la explosión social y ahora debemos ser todos los españoles los que extirpemos ese cáncer que nos destruye en los últimos años
Debo comenzar confirmando nuestra presencia como presidente de Foro España Cívica y así mismo la de las sociedades civiles afines de las comunidades de Valencia, Baleares y Canarias, así como de la organización juvenil S’ha Acabat.
Y debo hacerlo entendiendo que la manifestación es básica y principalmente por España, para rescatarla del abismo al que la está conduciendo el gobierno, que más que un gobierno es una máquina de dinamitar la esencia de nuestra democracia y nuestro país. La llamada debe convertirse en un clamor por recuperar nuestra condición de españoles, nuestra dignidad, orgullo y prestigio por pertenecer a una nación fundamental en la historia y la cultura del mundo, una nación sin la cual no se entendería la presencia y distribución de sus habitantes.
Es necesario e imprescindible el despertar de la sociedad española, la responsabilidad individual y colectiva de los ciudadanos, la defensa de una patria que nos acoge y ampara ante la comunidad internacional y las tensiones étnicas, doctrinales y económicas, que así mismo garantiza nuestra convivencia y tiene que representar un refugio seguro para el pueblo español e invitados residentes, pero un refugio no nace por generación espontánea, se cimienta, se construye, se abastece, se sostiene y mantiene en servicio, y ese debe ser nuestro compromiso principal.
Debemos despertar y acudir en masa cabalgando juntos en defensa de que jamás se vuelvan a malograr vidas humanas, de españoles que por desidia en la Dana de Valencia, por los delitos del desastre de Adamuz o el cruel asesinato por abandono de miembros de los cuerpos de seguridad y la guardia civil. Muchas víctimas, muchas familias destrozadas, mucho dolor y lágrimas, y por todo ello es por lo que nos tenemos que levantar, por ello tenemos que luchar y, en todo lo que humildemente pueda representar quien suscribe este artículo, apelar a la responsabilidad de cada cual, de todos, para demostrar con contundencia que la nación española exige un cambio de rumbo.
Fue Madrid y Galicia, ha sido Valencia, Baleares, Extremadura, Aragón, Murcia y Castilla y León; ahora ha sido Andalucía quien ha detonado la explosión social y ahora debemos ser todos los españoles los que extirpemos ese cáncer que nos destruye en los últimos años.
Yo no voy a hablar de Sánchez dimisión pues no es mi lema y además es ya un cadáver que simplemente hay que enterrar y olvidarnos junto a toda la banda de corruptos, puteros, ladrones, viciosos declarados, mercenarios, separatistas y terroristas, quizás encerrándolos en cuevas como la de Alí Babá, bien protegidas y selladas, para que se pudran en el olvido, y no menciono el zulo de Ortega Lara y otros porque tales crueldades no pueden nunca coincidir con mi sensibilidad.
No hay que pedir dimisiones que el lenguaje de un psicópata no entiende, no se echa a nadie, pues lo harán las urnas y la justicia, ni deben exigirse prisiones, pues Zapatero, Sánchez y todos los demás acabarán encerrados porque lo dictaminarán los tribunales libres tarde o temprano.
No obstante, sí exigimos que la sociedad española y todos, repito, todos los partidos políticos de derecha e izquierda que todavía tengan algo de decencia se conjuren y encuentren un objetivo común y una mayoría coral indiscutible para rescatar nuestro país, hacerlo volar hacia la dignidad, la excelencia y el progreso recuperando el prestigio internacional perdido, programando el nuevo rumbo y situando las instituciones en el lugar que les corresponde. Sin más.
Y en la medida del protagonismo que me tocó en las manifestaciones de Societat Civil Catalana en Barcelona 2017 y que hoy me toca como presidente de Foro España Cívica, deseo ardorosamente, al igual que entonces, poder decir que hay un antes y un después del 23 de mayo de 2026.
Quiero acabar con la máxima contundencia con la conocida expresión ceremonial que dice: Si así lo hiciéramos, que Dios nos lo premie; y si no, nos lo demande. Amén.
- Mariano Gomá es presidente del Foro España Cívica