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en primera líneaGonzalo Cabello de los Cobos

Del perro Excalibur al decreto Maricarmen

La derecha en general debe tener cuidado. Puede que gane las elecciones, pero sus líderes serían muy ingenuos si estuviesen convencidos de que ya las tienen ganadas. Pedro Sánchez ha demostrado ser un rival políticamente mucho más inteligente, y ahora tiene toda su atención concentrada en un solo objetivo

Ustedes eran muy jóvenes, pero allá por 2014 hubo una enorme polémica cuando la Comunidad de Madrid decidió sacrificar a un perro llamado Excalibur porque podría estar infectado de ébola.

El Debate (Asistido por IA)

Bajo el lema #SalvemosAExcalibur, cientos de miles de personas se movilizaron en las redes y hubo protestas en la calle exigiendo una segunda oportunidad para el perro. Lamentablemente, algún desaprensivo de la Consejería de Sanidad tuvo la osadía de pensar que la vida de un perro no vale más que la de un ser humano y terminó por sacrificarlo.

Fue llamativo porque, una vez muerto el animal, el tema pasó inmediatamente a un tercer plano sin que nadie, más allá de sus dueños, volviera a acordarse de él. Aunque tampoco era necesario. La izquierda ya había organizado su circo y había demostrado al conjunto de la sociedad los pocos sentimientos perrunos que tenía el Gobierno de la Comunidad de Madrid. ¿En manos de quién estaba? Sí, han acertado: del Partido Popular.

Lo que ha pasado estos días con Maricarmen es un poco lo mismo, salvando la distancia que hay entre una anciana y un perro sospechoso de estar infectado de ébola. Maricarmen no le importa un comino a la izquierda. Es más, dentro de unos meses ni se acordarán de que alguna vez existió. Simplemente ha sido el detonante perfecto para capitalizar votos con la vista puesta en 2027.

Yo, si me lo permiten, no he visto un ridículo mayor desde hace tiempo. ¿Ustedes se imaginan países como Alemania, Francia o Estados Unidos legislando en caliente a raíz de un solo caso de desahucio? En España se practican más de 25.000 al año, pero ¿por qué de repente este caso ha sido tan sonado? Pues porque la izquierda así lo ha querido. Ni más ni menos. Han visto la oportunidad y se han lanzado como hienas a aprovecharse de la situación.

Y con la izquierda me refiero a toda la izquierda, sin excepción, incluida la panda de indocumentados que componen el Sindicato de Inquilinos. No hay más que verlos para saber cómo respiran. Aunque parezcan un poco fuera del sistema, en realidad son el sistema. Lo que pasa es que salen muy baratos. Un gramo de porros y una litrona diaria y tienes un ejército de «inquilinos» acampando en Sol de forma permanente. Solo espero que el otoño aplique un correctivo a estos muchachos. Siempre me ha sorprendido la cantidad de tiempo libre que tiene la gente para poder acampar indefinidamente en un sitio.

Lo increíble de toda esta historia no es que la izquierda la haya orquestado y unos cuantos desarrapados la hayan secundado. Lo impresionante es que la derecha, o al menos alguna derecha, siga siendo tan infantil como para no solo comprarle el relato a sus enemigos políticos, sino además hacerlo suyo.

Ahora todos los fondos son fondos buitre, porque sí, porque queda muy chula la palabra. Igual que «resiliencia». Vamos a colocarla donde podamos, que seguro que rascamos algún voto. ¿Pero de verdad se han creído que somos anormales? Sí, se lo han creído. Y puede que lo seamos.

Tenemos una ministra de Vivienda que, por no saber, no se sabe ni sus propias normas, unos «inquilinos» que abogan por la supresión del «rentismo» y una clase política con la vista puesta en las urnas. Lo único divertido de todo esto es el nerviosismo de la izquierda por ver quién se lleva los votos del Decreto Maricarmen. Yoli cree que va a ser ella. Sus fosas marianas han olisqueado algo y cree que este es el salvavidas que necesitaba Sumar para no seguir restando. Una vez más, no se ha dado cuenta de que el bueno de Pedro le ha vuelto a hacer la camita y le ha dejado un vaso de agua en la mesilla de noche.

Y es que es Pedro, siempre Pedro. Mientras todos miramos a Maricarmen, nadie mira hacia donde él no quiere que miremos. Porque ¿alguien se acuerda de lo que está pasando en Ceuta? Sigue habiendo miles de inmigrantes irregulares deambulando por sus calles, y la ciudad, española igual que Madrid, continúa paralizada por el miedo y la indignación.

Me acuerdo de que hace dos semanas un amigo mío me preguntó convencido, casi suplicante, si yo creía que Ceuta iba a ser la tumba política de Sánchez. Yo me reí mucho: Sánchez aún no ha dicho su última palabra. Ni su antepenúltima tampoco. Ustedes piensen que lo único que tiene en mente ese señor es ganar las próximas elecciones. Por eso, todo episodio al estilo Maricarmen que vean de aquí en adelante va a tener un solo responsable.

La derecha en general debe tener cuidado. Puede que gane las elecciones, pero sus líderes serían muy ingenuos si estuviesen convencidos de que ya las tienen ganadas. Pedro Sánchez ha demostrado ser un rival políticamente mucho más inteligente, y ahora tiene toda su atención concentrada en un solo objetivo.

Mientras tanto, disfruten del espectáculo. Nos quedan muchos decretos Maricarmen por ver.

  • Gonzalo Cabello de los Cobos es periodista