El Papa ha dado un nuevo paso en el reconocimiento de la santidad y el testimonio de fe en España. Durante una audiencia al cardenal Marcelo Semeraro, prefecto del Dicasterio de las Causas de los Santos, el Papa ha autorizado la promulgación de varios decretos. El grupo más numeroso de este nuevo decreto lo encabezan el Siervo de Dios Estanislao Ortega García y sus 48 compañeros, todos ellos religiosos profesos del Instituto de los Hermanos de la Instrucción Cristiana de San Gabriel. Junto a ellos, se reconoce también el martirio de Manuel Berenguer Clusella, sacerdote diocesano. Todos ellos fueron asesinados entre los meses de julio y noviembre de 1936 en diferentes lugares de Cataluña. El decreto reconoce formalmente que su muerte se produjo «en odio a la fe», en el contexto de la cruenta persecución religiosa que tuvo lugar durante la Guerra Civil española.