En la Última Cena que preside el presbiterio, aparecen Jesucristo junto a los doce apóstoles. Sobre ellos está representado el Espíritu Santo en forma de paloma y, encima, el Cordero del Apocalipsis, que tiene alrededor a dos ángeles junto a los Santos Niños Justo y Pastor, patronos de la diócesis de Alcalá, y a Santo Tomás de Villanueva, que en sus manos sostiene la parroquia.