Desde la Fundación Santo Cáliz de Valencia, el profesor Francisco José Ballester Olmos ha explicado que su institución «tiene como misión, entre otras, el estudio científico» de la reliquia. «Además del aspecto teológico, está el histórico, cultural y científico, y todo eso hay que aglutinarlo en proyectos de estudio», señala. «Hay que ir a la calle, a los colegios, y contarles la apasionante historia relacionada con un chico de un pueblo que se llamaba Nazaret, el mismo Dios. Y su vestigio más próximo, algo que él tuvo en sus manos, lo tenemos en Valencia», ha subrayado.