Robert Prevost ha celebrado por primera vez el Domingo de Ramos como Pontífice, en una ceremonia marcada por la procesión solemne de las palmas y ramas de olivo, que empezó, como de costumbre, en el obelisco de la plaza de San Pedro. Miles de personas han participado de la celebración, que fue concelebrada por cientos de sacerdotes y un centenar de obispos y cardenales.