Los asistentes a la llegada del Papa a la Sagrada Familia hablan con El DebateEl Debate

Barcelona despide a León XIV en la Sagrada Familia: «Su mensaje también es muy útil para los no creyentes»

Miles de personas han ido a despedir al Santo Padre al gran templo de la ciudad condal muy contentos con el mensaje que ha dejado tras su paso por Cataluña

Miles de personas han vivido con emoción la visita del Papa a Barcelona y celebran el mensaje que ha dejado y que consideran que es «reconfortante para los que somos creyentes pero también es muy útil para los que no lo son», asegura una mujer que hacía cola para poder entrar en el último acto de León XIV en la Sagrada Familia. «Es muy útil porque hablar de armonía, paz y fraternidad y de humanidad creo que es un mensaje muy universal», aseguraba.

En su última jornada en la capital catalana, el Papa ha tenido una agenda muy apretada, empezando este mediodía con el rezo del Rosario en Montserrat, visitando la parroquia de San Agustín en el conflictivo barrio del Raval y terminando con un recorrido por las calles aledañas al entorno de la Sagrada Familia donde ha presidido una Santa Misa frente a miles de fieles. En el interior del templo se encontraban los Reyes Don Felipe y Doña Letizia, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; y quince ministros del Ejecutivo.

Los jóvenes han sido los grandes protagonistas de estos días en Barcelona, demostrando que la fe también está presente entre ellos. Un grupo de niños estaban emocionados frente a la Sagrada Familia y aseguraban que si pudieran dirigirse al Papa le «darían un abrazo» y le darían «las gracias por ser el Papa». Juntos corearon el cántico que ha llenado las calles tanto de Madrid como de Barcelona: «Papa León, molas mogollón».

Una religiosa también se refería a las palabras del Santo Padre de estos días como un mensajer fundamental para todos, ya que «siempre hay esa esperanza de escuchar al Papa con ese lenguaje del amor, la esperanza y la escucha».

Han sido dos días intensos de visita antes de partir hacia las Islas Canarias, donde pasará otras dos jornadas antes de emprender el regreso al Vaticano. En Barcelona todos están de acuerdo en una cosa, esta visita «ha sido muy emocionante» y lo «único malo» han sido las largas horas de espera para poder acceder a los actos y ver al Vicario de Cristo.