El visitador apostólico para la parroquia de Medjugorje, el arzobispo Aldo Cavalli, transmitió el mensaje del Papa
«¡Volved 'ad fontem', a Cristo!», pide el Papa a los miles de jóvenes de 73 países congregados en Medjugorje
Ayer comenzó el el 37º Mladifest en la localidad bosnia con una misa que concelebraron más de 520 obispos y sacerdotes
En un mensaje firmado por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, con motivo de la inauguración del 37º Festival de la Juventud Mladifest, que se celebra en la parroquia de Medjugorje (Bosnia) hasta el 6 de agosto, León XIV exhortaba ayer a los jóvenes a no dejarse seducir por las ilusiones de una «felicidad pasajera», según recoge Vatican News. Al seguir a Jesús, incluso las preguntas y las inquietudes del corazón pueden convertirse en «una oportunidad para el discernimiento y el crecimiento en la fe», aseguró.
Las promesas de una felicidad fácil e inmediata resultan fascinantes, pero a menudo se desvanecen sin dejar rastro. En cambio, permanecen las preguntas más profundas, las inquietudes que habitan en el corazón y el deseo de una alegría capaz de perdurar. Es precisamente de estas fragilidades de donde puede surgir un auténtico camino de fe, en el encuentro con Dios, «que sacia todo corazón y da la fuerza para volver a empezar siempre». Este es el núcleo del mensaje que el Papa León XIV dirigió ayer a los miles de jóvenes procedentes de 73 países reunidos en Medjugorje.
El texto lo leyó el visitador apostólico especial para la parroquia de Medjugorje, el arzobispo Aldo Cavalli, poco antes de la misa presidida por el nuncio apostólico en Bosnia y Herzegovina y en la República de Montenegro, el arzobispo Francis Assisi Chullikatt. En el mensaje, el Sumo Pontífice exhorta a los jóvenes a volver ad fontem, a Cristo, fuente de vida nueva y de auténtica alegría, invitándoles a redescubrir, a través de la oración, la escucha de la Palabra de Dios y los sacramentos, «la belleza del encuentro personal con el Señor, que sacia todo corazón y da la fuerza para volver a empezar siempre».
Decenas de miles de jóvenes de todo el mundo han acudido al Mladifest
Dejarse guiar
La exhortación final es dejarse «guiar por el Espíritu Santo» y confiar en la intercesión de María, para convertirse en «testigos luminosos del Evangelio, promotores de la fraternidad y constructores de la paz en la sociedad».
El Mladifest se celebra desde 1989. La celebración eucarística tiene lugar en el altar exterior de la parroquia de San Jacobo, donde, hace apenas unos días, el 28 de julio, se produjo un grave acto de vandalismo. El altar fue incendiado, lo que provocó daños considerables, y una estatua de la Virgen fue manchada con pintadas ofensivas.