Fundado en 1910

El Papa León XIVDPA vía Europa Press

El Papa alerta sobre el uso de la tecnología y las «narrativas polarizadas»

El Pontífice ha afirmado que el desarrollo tecnológico puede «levantar una nueva Torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos»

El Papa León XIV ha alertado de que el desarrollo tecnológico puede «levantar una nueva Torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos» y ha subrayado que «la cuestión decisiva» no es aceptar o rechazar determinadas herramientas, sino «qué humanidad queremos construir y qué lugar tendrá en ella cada persona».

Así se ha expresado este sábado en la Sala del Consistorio del Vaticano durante su discurso ante los participantes en el encuentro 'Fratelli Tutti: Diálogo Socioambiental Norte-Sur', donde también ha instado a empresas, sindicatos, instituciones, universidades y comunidades a «entrar en los edificios de la historia -laboratorios de investigación, empresas tecnológicas, escuelas, medios de comunicación, instituciones, comunidades locales- para reconstruir lo que ha colapsado y proteger lo que está amenazado».

León XIV ha reclamado asimismo una «cultura de la negociación» capaz de «abrir caminos donde las diferencias parecen cerrar toda posibilidad de encuentro» y ha señalado que cuando «instituciones públicas, empresas, trabajadores, universidades, comunidades y organizaciones sociales comparten sus conocimientos, sus capacidades y sus recursos al servicio del bien común», toma forma concreta la convicción de que «los grandes desafíos sociales requieren responsabilidad compartida, participación y colaboración entre los distintos cuerpos de la sociedad».

«Narrativas polarizadas»

El Papa ha advertido asimismo de los riesgos de las «narrativas polarizadas» que «encuentran una amplificación inmediata» y en las que «el enfrentamiento puede convertirse fácilmente en instrumento de poder», y ha recordado que «el diálogo verdadero exige algo más que cordialidad: obliga a permanecer en la conversación cuando aparecen intereses contrapuestos y cuando las decisiones reclaman renuncias concretas».

Además, ha subrayado que el valor de los acuerdos alcanzados «será reconocido por los intereses que sea capaz de proteger y, en particular, por el impacto que tenga en la vida de quienes tienen menos poder para defenderse».

El Pontífice ha concluido animando a los presentes a no dejarse intimidar por las tensiones, recordando la exhortación de sus predecesores, «no tengáis miedo».

«Las tensiones o las diferencias no deben intimidarnos porque pueden convertirse en fuerzas creativas cuando están guiadas por la responsabilidad compartida», ha añadido el Pontífice al tiempo que ha invitado a que «el progreso de nuestro tiempo no deje nuevas ruinas a su paso» y a que «todo lo que construyamos sea verdaderamente un hogar y un refugio para todos, comenzando por los más necesitados».