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Alfredo Riaño Luque, en la clase de un colegio religioso de Canals (Valencia)

Alfredo Riaño Luque, en la clase de un colegio religioso de Canals (Valencia)Facebook 'Valencia sin drogas'

La Cienciología se infiltra en colegios católicos con charlas de prevención de drogas para captar adeptos

«Su propósito final es conseguir acercar más gente» a la secta, alerta un antiguo miembro

La excusa, claro, es buena: ofrecer el testimonio de un exdrogadicto, «antiguo consumidor empedernido de drogas y tabaco desde los 11 años», para prevenir el consumo en adolescentes. Y la charla, sin duda, tendrá efectos positivos en los alumnos de los colegios a los que asiste Alfredo Riaño Luque, presidente de la fundación Valencia sin Drogas, la sección en esa provincia de Por un Mundo sin Drogas. El problema surge cuando se escarba un poco para descubrir que esta organización está plenamente copada por la Iglesia de la Cienciología.

«La prevención de las drogas es una de las principales pantallas para diseminar de alguna forma la Cienciología, entrando en contacto con gente. Su propósito final es conseguir acercar más gente a la Cienciología», ha explicado un exadepto a El Debate, quien ha preferido mantener el anonimato por temor a las habituales represalias de esta Iglesia.

«En cuanto a las actividades en los colegios e institutos, está la típica dicotomía: por un lado, lo que hacen está bien; la campaña de prevención sobre drogas en sí misma está bien; los materiales son correctos en un vistazo general. Además, no contemplan la reducción de riesgos, sino que dan un mensaje moralista sobre el tema de las drogas», prosigue el exadepto.

Morder el anzuelo

El problema, evidentemente, surge cuando «la gente que recibe estos materiales, de cualquiera de las campañas, genera una relación de buena voluntad hacia la persona que los contacta y van a recibir con buenos ojos cualquier información o actividades paralelas de estas campañas, y es probable que pueda ser un sendero hacia una Iglesia de la Cienciología», advierte el exadepto. «Todo queda en casa», sentencia.

Otro colegio de Valencia, con un gran cartel de San José Chaminade al fondo, en donde se han impartido las charlas

Otro colegio de Valencia, con un gran cartel del beato José Chaminade al fondo, en donde se han impartido las charlasFacebook 'Valencia sin drogas'

Basta con entrar en la web o en las redes sociales de Por un Mundo sin Drogas para comprobarlo. «Es un programa internacional de educación sobre drogas sin fines de lucro, orgullosamente patrocinado por la Iglesia de Scientology y Scientologists de todo el mundo», se explica en un pequeño recuadro al final de una de las secciones. Para mostrarse tan orgullosos, sorprende que este dato relevante no esté más a la vista. El enlace que se facilita redirige directamente a la web oficial de la Iglesia, por si quedaba alguna duda.

«En el curso pasado, Valencia sin Drogas acudió a cerca de una decena de colegios concertados católicos, tanto religiosos como diocesanos, solo en esa provincia», advierte Luis Santamaría del Río, experto en sectas e investigador de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES). «Sin duda alguna, nos encontramos ante una organización –la Cienciología– que, a pesar de contar con menos de un siglo de vida, es muy conocida a nivel popular –sobre todo por la pertenencia a ella de personalidades del cine y la música– pero, a la vez, muy desconocida –debido, por un lado, a la superficialidad de gran parte de los acercamientos mediáticos y, por otro, a la continua polémica entre sus críticos y sus defensores», observa el estudioso.

«Plena ignorancia»

«Seguramente, estos colegios han abierto sus puertas a estas charlas con la mejor intención y con plena ignorancia, pero es importante que sepan quién está detrás de ellas», señala. Aún así, recalca que «son más los institutos públicos y otras entidades de la administración (incluidas policías locales y ejército) donde se han desarrollado las actividades de Valencia sin Drogas».

En un artículo publicado en marzo de 2024 en la web de Por un mundo sin drogas, se recogía el caso de Alfredo Riaño. Exdrogadicto ahora está a la vanguardia de la educación sobre drogas en España, proclamaba. «Después de pasar por un programa de desintoxicación y rehabilitación de drogas en 1992, Riaño se mantuvo sobrio y lo ha estado desde entonces. En 2016, se unió a la fundación Por un mundo sin Drogas en España para llevar a cabo actividades de educación sobre las drogas, principalmente dirigidas al alcohol y a la marihuana, las dos drogas predominantes en el país», proseguía.

La publicación también hacía referencia a cómo, «después de muchos eventos exitosos de este tipo en escuelas, se le pidió a Riaño que diera presentaciones similares a la policía, el ejército, instituciones públicas y otras organizaciones, convirtiéndose en una autoridad reconocida en el tema de las drogas en España».

El exadepto de la Cienciología confirma este punto. «También puede haber negocios paralelos», inquiere. Lo que no implica, ciertamente, que sean ilegales. «Me refiero a que, por ejemplo, el señor que hace esto en Valencia, Alfredo Riaño, a lo mejor no es tan altruista, ya que también, desde hace un tiempo, se ha vuelto orador y coach para enseñar a 'comunicar bien'. Lo llama comunicación de alto impacto. Las relaciones y contactos que mantiene a través de la campaña con colegios, institutos e instituciones le sirven para expandir su negocio privado de coach», concluye.

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