Jack Valero, autor del libro 'El Opus Dei sin flitros'
Autor del libro 'El Opus Dei sin filtros'
Jack Valero: «¿El futuro del Opus Dei? Lo que venga de la Santa Sede es bueno; siempre es bueno»
El director de Comunicación de la institución en Gran Bretaña asegura que «el mundo ha evolucionado mucho, la Iglesia ha evolucionado mucho y la Obra, como parte de la Iglesia, ha evolucionado, ha cambiado»
Su nombre y el hecho de llevar medio siglo viviendo en Londres pueden dar lugar a equívoco. Pero Jack Valero es español, de Barcelona, donde nació en 1959. En la city dirige la Oficina de Comunicación del Opus Dei en Gran Bretaña, y allí mismo fundó, en 2010, el proyecto Catholic Voices para «entrenar a católicos laicos a hablar en los medios de temas polémicos relacionados con la Iglesia y el Papa». Desde entonces el proyecto se ha establecido en más de 20 países en diferentes continentes.
Pese a su dilatada trayectoria en el mundo de la comunicación, Valero proviene del mundo de la ingeniería, y acaba de visitar España para presentar su libro, El Opus Dei sin filtros (Almuzara).
– ¿Qué filtros había a la hora de hablar del Opus Dei?
– Bueno, en la opinión pública, yo, que he estado en la Oficina de Información en Londres durante 25 años, y las oficinas a las que llegan muchas preguntas, como Londres, Madrid, Roma o Nueva York, suelen estar relacionadas con poder, dinero, influencia, el papel de las mujeres, la mortificación... Todos son los filtros de lo que la gente se piensa y, desde arriba, se ha tratado de responder durante muchos años. Pero todo queda en esos marcos. Eso no te permite explicar todo; no porque no sepas, sino que no abarcas todo.
Este libro ha sido una gran oportunidad para mí; un privilegio poder escribirlo y entrar en esas vidas que se recogen en la obra. Es explicar las cosas desde abajo. ¿Qué significa la vocación? ¿Por qué una persona se hace de la Obra? ¿Cómo lo vive? Las mujeres. ¿Qué hacen los hombres? ¿Qué significa hacer oración? ¿Qué significa hacer algunas mortificaciones? ¿Qué significa hacer apostolado en el Opus Dei? Todo eso sale en la vida normal de estas personas. Y como son personas imperfectas, uno puede entender lo que está pasando, porque todos somos así. Y eso me ha permitido dar respuesta a muchas más cosas. Es mucho más eficaz.
La portada del libro de Jack Valero
– Y, en su caso, ¿cómo llegó a al Opus Dei?
– Mi padre conoció el Opus Dei cuando yo tenía cuatro o cinco años, y muy pronto se hizo supernumerario, que son la mayoría de los miembros y que no tienen compromiso de celibato. Luego nos llevó a mis hermanos y a mí a un colegio que se llama Viaró, en Barcelona, que dirigían miembros de la Obra. Y allí empecé a escuchar del Opus Dei. Cuando tenía 15 años fui a un viaje a Roma con un club. Uno de los días se planteó la posibilidad de ir a ver a San Josemaría Escrivá, unos meses antes de que falleciera. Y, bueno, me impresionó mucho su figura. O sea, yo iba a misa porque iba con mis padres, aunque no era particularmente religioso. Pero el estar en esa reunión y ver a esta persona que realmente creía en Dios y que quería los demás, era muy llamativo, y con eso yo me planteé la posibilidad de ser del Opus Dei. Yo no le saludé, ni él a mí, pero dejó una impresión muy fuerte en mi vida.
– Su libro viene «sin flitros», aunque alguno puede alegar que, perteneciendo usted al Opus Dei, eso no será del todo posible...
– Sí, pero yo no trato de defender lo mío, sino de explicar lo que veo, o sea, de contar lo que me dice la gente de su vida. Contar vidas. Y me dicen: Es un libro de experiencias positivas. Bueno, sí; no son tanto experiencias positivas como vidas reales de cómo la gente entra en el Opus Dei. Incluso los que se han marchado entraron por motivos sobrenaturales, porque percibieron que Dios entraba en su vida y les llamaba, y respondieron con generosidad. Al principio es siempre una historia muy, muy buena; muy grande.
Valero lleva 50 años viviendo en Reino Unido
Bueno, ¿y estos que siguen allí? Es lo que yo quería. Hablar con ellos. ¿Cómo lo viviste? Eso. Y, ¿cómo lo vivís desde entonces hasta el día de hoy? ¿Qué significa para ti? Sin filtros. Porque yo no les puse ningún filtro, de decir: Tú tienes que decir esto o lo otro. Yo traté de quitar los filtros de poder, dinero, influencias que no son reales, que son como forzados en la institución. Y hablar de personas. Obviamente es una visión parcial, porque en el libro aparecen menos de 20 personas de una institución que tiene 100.000 miembros, pero son como muestras de gente diferente viviendo esta vocación a su manera.
Los abandonos
– Ha citado a las personas que han salido de la Obra. Evidentemente no es algo exclusivo del Opus Dei: hay gente que tiene malas experiencias de una parroquia, de una congregación religiosa, de un colegio católico, de un creyente concreto, etc. Pero, ¿no le da la impresión de que los casos en el Opus Dei son más numerosos o, al menos, de que se escuchan más?
– Bueno, yo no sé los datos concretos de España, porque llevo 50 años en el Reino Unido trabajando en Londres, pero he sido director durante 33 años y nos hemos esforzado en que, si alguien discernía o veía que no era su vocación, entender qué necesitaba y que se fuera con gratitud de lo que habíamos vivido y todo eso; escucharle a ver si había algún problema o lo que sea. Y, para mí, más del 90% de la gente que se ha ido en Inglaterra está contenta con la institución.
Me imagino que en España es similar. Lo que pasa es que, aquí, como hay muchos más miembros, miles y miles, también hay muchos más que han pasado por la Obra. Y, de entre estos, pues hay algunos que están dolidos. Lo que yo pienso es que yo quiero escucharles, yo quiero saber qué ha pasado. Hemos cambiado muchas cosas. O sea, el mundo ha evolucionado en estos 50 años que yo llevo en esta institución. El mundo ha evolucionado mucho, la Iglesia ha evolucionado. La Obra, como parte de la Iglesia, ha evolucionado, ha cambiado, Hemos escuchado cosas que quizá tendríamos que haber hecho mejor; las hemos tratado de hacer mejor y queremos seguir escuchando.
Ahora, cuando han surgido controversias de gente que estaba, como dices, rebotada, hemos puesto Oficinas de Escucha en Madrid y en diferentes ciudades de España y en otros países para entender lo que les ha pasado y poder hacer lo que haga falta. Eso nos importa mucho, porque nosotros queremos hacer el bien y es muy doloroso que eso no ocurra. Queremos escuchar y saber hacerlo mejor.
¿Crisis vocacional en la Obra?
– Parecía que el Opus Dei había salido indemne de la crisis vocacional que afecta a toda la Iglesia desde el posconcilio. Sin embargo, en los últimos años, el número de personas que ingresan en la Obra también ha descendido.
– Nosotros somos parte de la Iglesia, y todo lo que ocurre en la Iglesia ocurre también en la Obra. Hay menos vocaciones de monjas, de sacerdotes, de frailes y también de numerarios, de miembros célibes en el Opus Dei, en numerarios. Esto es una cosa que está ocurriendo en toda la Iglesia en este momento. Quién sabe si dentro de diez años esto cambiará. No lo sabemos. Hay muchas más vocaciones de supernumerarios, que no tienen el compromiso del celibato.
Pero también hemos entendido mucho mejor en la Iglesia la vocación a la santidad de todos los laicos; la llamada radical del bautismo y la importancia que eso tiene para las personas casadas. Nosotros tenemos ese carisma que nos hace que impulsemos mucho esta vocación: la de las personas casadas, y esas continúan creciendo. Las otras hay menos, aunque sigue habiendo. Es algo que está pasando en toda la Iglesia, también en la Obra.
Ahora, por ejemplo, hay más conversiones de gente joven que nunca ha conocido la Iglesia. Y esto lo he visto en España, pero lo he visto sobre todo en Inglaterra, donde yo vivo. Está pasando entre gente muy joven. Quién sabe si dentro de diez años estos que están llegando a la Iglesia disciernan su vocación al celibato. ¿Quién sabe? Dios es el que impulsa todo esto.
– Se ha hablado mucho últimamente de los nuevos Estatutos del Opus Dei, un tema que quedó en suspenso a la muerte de Francisco. Si el Opus Dei dejara de ser una Prelatura Personal, como algunos vaticinan, ¿afectaría de algún modo a su esencia?
– Lo que plantea el motu proprio de Francisco, Ad charisma tuendum, es adecuar la forma jurídica al carisma, incluso más que antes, o sea, profundizar en el carisma de la llamada universal a la santidad, de la santidad de los laicos y del compromiso vocacional que viene del bautismo. Adaptar eso a las formas canónicas que sean más adecuadas. Bueno, pues hasta ahora ha sido la Prelatura, porque al principio era un instituto secular, y eso se vio que no era adecuado, y luego fue una Prelatura. Y ahora se ha visto que quizá haya que hacer cambios. No sabemos.
Valero, con su nuevo libro
Ha habido una propuesta de cambio que se estudió entre el Vaticano y el Opus Dei, que se iba a entregar a Francisco, pero él falleció esa misma semana, y se le entregó muy pronto, un mes después, al Papa León. Pero él ha preferido tomarse su tiempo y estudiarlo bien. De todas formas, para nosotros, como ha dicho el Prelado, lo que venga de la Santa Sede es bueno, siempre es bueno, porque no lo vemos como una cosa de poder. Hay gente que habla de poder, de si se ha perdido poder... Eso no tiene nada que ver con lo que está pasando. Lo que está pasando es una adecuación jurídica de cómo vivir este carisma, y lo que lo que salga será bueno para nosotros, que somos una parte de la Iglesia, que vamos a ser iglesia donde estemos, como laicos.
Si el Papa dice que vamos a hacer esto en el futuro, y que vamos a hacerlo así, pues para nosotros perfecto. Porque, como dijo san Josemaría, nosotros estamos aquí para servir a la Iglesia como la Iglesia quiere ser servida. Y lo que viene de la Santa Sede siempre es bueno. Este es el espíritu que hemos recibido de nuestro fundador.