Fundado en 1910

El padre Pierre El Raii ha muerto en un bombardeo israelí sobre el LíbanoVatican News

Muere el primer sacerdote en el Líbano por un bombardeo y evacúan al único obispo católico de Irán

El cardenal Dominique Mathieu llega a Roma con «pesar y tristeza» por los fieles que permanecen en territorio iraní

La evolución del conflicto bélico en Oriente Medio ha impactado directamente en las misiones católicas de la región, resultando en el fallecimiento de un sacerdote en el sur del Líbano mientras prestaba auxilio durante los bombardeos israelíes sobre el Líbano y el traslado forzoso a Italia de la máxima autoridad eclesiástica en Teherán.

El padre Pierre El Raii, párroco maronita de la localidad de Qlayaa, falleció este lunes a los 50 años de edad a consecuencia de un bombardeo. Según los testimonios facilitados por la Custodia de Tierra Santa y que recoge el portal de noticias vaticano, un primer proyectil alcanzó una vivienda cercana a su parroquia, hiriendo a un feligrés. El sacerdote acudió al lugar junto a varios jóvenes para socorrer a la víctima cuando se produjo un segundo ataque sobre la misma posición, causándole heridas que le provocaron la muerte poco antes de ingresar en el hospital.

El padre El Raii era considerado «un verdadero apoyo para los cristianos de la zona», a quienes había ayudado a pesar de las constantes advertencias de evacuación. Su fallecimiento ha generado temor en una comunidad que ya enfrentaba una situación económica precaria y que ahora se suma a los cerca de 300.000 desplazados registrados en el sur del país.

Simultáneamente, el cardenal Dominique Mathieu, arzobispo de Teherán-Isfahán en Irán desde 2021 y creado cardenal por Francisco en diciembre de 2024, ha sido evacuado de Irán tras el comienzo de las operaciones militares el pasado 28 de febrero.

El purpurado, de nacionalidad belga, aterrizó en Roma este domingo 8 de marzo junto al personal de la embajada de Italia, tal y como informa Cathobel. Mathieu manifestó haber abandonado el país con «pesar y tristeza» por los fieles que permanecen en territorio iraní.

La salida del cardenal deja a la pequeña comunidad católica de Irán, que cuenta con unos 3.500 miembros, sin su único obispo. Mathieu desempeñaba su labor pastoral de manera solitaria, sin contar con sacerdotes ni diáconos para atender las cinco parroquias de la capital. Tras su llegada a Roma, el purpurado tiene previsto informar a la Santa Sede sobre el estado de la comunidad cristiana y la situación general en el país.