Fundado en 1910

León XIV se dirige a los miembros de la comunidad católica en la Catedral de la Inmaculada Concepción de Montecarlo, MónacoAFP

Viaje apostólico de León XIV a Mónaco

«Desde la concepción al fin natural»: la contundente defensa de la vida que León XIV ha hecho en el corazón del lujo europeo

En una histórica homilía en la Catedral de la Inmaculada Concepción, el Papa ha insistido en la defensa de la vida desde la concepción, una idea que ya había subrayado el miércoles durante la audiencia general

La jornada del Papa en Mónaco sigue dejando un mensaje definido: la prosperidad no puede convertirse en el único criterio de organización social. Frente a esa tentación, León XIV ha situado en el centro la dignidad de cada vida humana y la responsabilidad de protegerla en su homilía en la Catedral de la Inmaculada Concepción, donde fue recibido nuevamente por el príncipe Alberto II y la princesa Charlene.

Partiendo de la figura de Jesucristo como «abogado» ante el Padre, llamó a los fieles presentes y catecúmenos a no reducir la fe a una tradición social. La Iglesia, dijo, está llamada a hacerse presente en la vida pública como «voz y rostro del Dios misericordioso», especialmente allí donde la dignidad de la persona se ve amenazada.

Subrayó que el primer servicio del anuncio del Evangelio es ofrecer luz a la persona y a la sociedad, ayudando a comprender, a la luz de Cristo, «su propia identidad, el significado de la vida humana, el valor de las relaciones y de la solidaridad social, el fin último de la existencia y el destino de la historia». En esa línea, animó a los fieles a implicarse de forma decidida en la tarea evangelizadora, con «un servicio apasionado y generoso» que lleve el mensaje de la fe a todos los ámbitos de la vida.

El Papa llega en su papamóvil para reunirse con miembros de la comunidad católica en la catedralAFP

Un desafío al modelo económico

El núcleo de la homilía fue la defensa de la vida humana en todas sus etapas. León XIV pidió anunciar sin ambigüedades el Evangelio de la vida para que «sea defendida y promovida la vida de todo hombre y de toda mujer desde su concepción hasta su fin natural».

En esa línea, advirtió del riesgo de una cultura que identifica el progreso exclusivamente con el bienestar material. Alertó sobre «impulsos del secularismo» que pueden derivar en una visión individualista de la persona y que «corren el riesgo de fundar la vida social sobre la producción de la riqueza».

«¿Estamos realmente defendiendo al ser humano? ¿Estamos protegiendo la dignidad de la persona en la protección de la vida en todas sus fases?», ha cuestionado el Papa, invitando a una reflexión sobre si el modelo social vigente está realmente inspirado en la solidaridad.

León XIV saluda desde su papamóvil a su llegada para reunirse con miembros de la comunidad católica de MónacoAFP

Más allá de la apelación, invitó a los fieles a ofrecer «nuevos mapas de orientación capaces de frenar aquellos impulsos del secularismo que corren el riesgo de reducir al hombre al individualismo y de fundar la vida social sobre la producción de la riqueza».

Además, animó a los fieles a centrar su vida en Jesucristo, al que definió como «abogado ante el Padre», y a partir de ahí construir una fe personal, con capacidad de traducirse en compromiso público y transformación social.

Subrayó además la necesidad de anunciar esa fe con lenguajes actuales, incluidos los digitales, y de acompañar de forma constante y creativa a quienes se acercan a la Iglesia. En particular, pidió una atención específica a los catecúmenos y a quienes retoman el camino en la Iglesia, insistiendo en la importancia de una formación continuada.