VI Peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad | España 2026

La sexta peregrinación a Covadonga rompe récords: 100 kilómetros, 1.700 fieles y peregrinos de diez países

Diana Catalán, presidenta de la peregrinación, analiza el éxito de esta iniciativa que busca la santificación personal y el renacimiento católico de España a través de la tradición

La secularización no ha logrado apagar una fe que vuelve a llenar los caminos hacia uno de los grandes santuarios marianos de España: Covadonga. La sexta edición de la peregrinación de Nuestra Señora de la Cristiandad ha marcado un hito sin precedentes en la historia de la devoción popular en nuestro país. Lo que comenzó en 2021 como una iniciativa de un grupo de fieles inspirados por las grandes marchas europeas como la de París-Chartres, se ha convertido hoy en un fenómeno de masas que agita los cimientos de la Iglesia en España.

Cifras que asombran: 1.700 peregrinos y 39 capítulos

Los datos de este año son incontestables. La marcha de 100 kilómetros entre Oviedo y Covadonga ha congregado a una cifra récord de 1.700 peregrinos, lo que supone un crecimiento superior al 40 % respecto a 2023. La organización ha gestionado la participación de 39 capítulos (grupos de peregrinos), de los cuales 29 son nacionales y 10 internacionales, con fieles llegados de lugares tan remotos como Australia, Estados Unidos, México o los Países Bajos.

Para Diana Catalán, presidenta de la asociación y enfermera de profesión, este éxito es una respuesta directa a la sed de trascendencia de los jóvenes. «Muchos descubren que el catolicismo no es una costumbre vacía del pasado, sino una respuesta a las preguntas más profundas del hombre», explica en una entrevista para el portal AdVaticanum.

Una «reconquista espiritual» en marcha

Sin embargo, el éxito de convocatoria contrasta también con otras dificultades. Por tercer año consecutivo, los peregrinos se han topado con las restricciones impuestas por el Dicasterio para el Culto Divino, que desde 2024 prohíbe la celebración de la Misa Tradicional (Vetus Ordo) dentro de la Basílica de Covadonga. A pesar de estas restricciones, la asociación manifiesta su voluntad de seguir trabajando en «filial comunión con la Iglesia» para recuperar este espacio litúrgico. «Seguiremos trabajando y rezando para que sea posible celebrar la Santa Misa tradicional dentro de las iglesias durante la peregrinación», afirma Catalán.

El lema de la peregrinación no es baladí. Catalán subraya que el objetivo es la «reconquista espiritual de España», un proceso que comienza con la santificación personal. En un entorno social marcado por la secularización —que Catalán atribuye a la «mundanización» de ciertas realidades eclesiales—, esta marcha se erige como un muro contra el olvido de las raíces cristianas.

Con banderas del Sagrado Corazón, el sonido de la Marcha Real y oraciones por el Papa, el obispo local, el Rey y la familia real, el pueblo y las fuerzas armadas, la unidad de la Iglesia y la preservación de los frutos de la tierra, los 1.700 peregrinos han dejado claro que la tradición no es una pieza de museo, sino un motor de renovación capaz de movilizar a las nuevas generaciones. La mirada ya está puesta en 2027, con el patrocinio del Apóstol Santiago, bajo el lema: «Patrón de las Españas, protege a tu nación».