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Imagen de archivo del cardenal canadiense Marc OuelletEFE

El cardenal Ouellet rompe su silencio tras ser exculpado de una falsa acusación de abusos: «Ha sido una pesadilla»

Un tribunal canadiense dicta que el purpurado fue víctima de difamación por parte de una agente de pastoral, a quien se ha condenado a pagar 100.000 dólares que irán destinados a víctimas de comunidades indígenas

El cardenal Marc Ouellet, prefecto emérito del Dicasterio para los Obispos, ha roto su silencio tras confirmarse judicialmente su inocencia ante las falsas acusaciones de agresión sexual presentadas contra él en Canadá. Un tribunal civil del país norteamericano ha determinado que las alegaciones sostenidas contra el purpurado carecían de fundamento y ha concluido que Ouellet fue víctima de un delito de difamación. Según consta en la sentencia judicial, la demandante, la agente de pastoral Pamela Groleau, actuó con temeridad y malicia al modificar su versión con el único propósito de llamar la atención pública.

El propio juez Martin Castonguay señaló en su resolución que Groleau modificó su versión de los hechos en varias ocasiones y que, de manera deliberada, optó por restar gravedad a buena parte de los incidentes que inicialmente había denunciado. A la luz de estas contradicciones, el magistrado fue tajante al valorar su declaración: concluyó que su testimonio «no era ni creíble ni fiable».

Como consecuencia de la resolución judicial, respecto a la cual ya ha vencido el plazo legal de apelación, la señora Groleau ha sido condenada a pagar 100.000 dólares al cardenal por los perjuicios causados. En declaraciones concedidas a Rome Reports, el purpurado canadiense ha calificado los cuatro años que ha durado el proceso judicial como una «pesadilla» que ha perjudicado gravemente su reputación, su salud física y su autoridad moral.

El conflicto se originó en 2022, cuando se autorizó en Canadá una demanda colectiva contra la Archidiócesis de Quebec por casos de abusos a menores cometidos desde 1940, contexto en el que la agente de pastoral incluyó su denuncia contra el cardenal. Frente a la gravedad de las imputaciones y su impacto público, Ouellet decidió presentar una demanda por difamación para salvaguardar su honor. «Creo que hoy, en todos los casos que han sido publicitados, hay más bien una presunción de culpabilidad, y por lo tanto me sentí bajo esta nube de sospecha», ha afirmado el purpurado respecto al menoscabo sufrido en su labor pastoral e imagen pública.

Pese al fallo favorable, el exprefecto ha dispuesto que la totalidad de los 100.000 dólares de la indemnización sean destinados a las víctimas de abusos en las comunidades indígenas de Canadá. Un gesto que enlaza con la petición de perdón efectuada a estos pueblos por el Papa Francisco en su viaje al país. Ouellet ha recalcado que su sufrimiento personal es pequeño en comparación con el dolor de las verdaderas víctimas y ha reiterado su firme compromiso con la tolerancia cero y la lucha sin descanso contra las agresiones sexuales en el seno de la Iglesia.