Con el crecimiento de la institución, la sección del seminario se trasladó en 1953 a su actual sede en la colina del Gianicolo, muy cerca de la Basílica de San Pedro. Este terreno, adquirido por los obispos estadounidenses en 1926, goza de estatus extraterritorial vinculado al Estado de la Ciudad del Vaticano, consolidando un puente espiritual y administrativo estratégico con la Santa Sede.