Fundado en 1910

La Sociedad de San Vicente de Paúl está presente en más de 150 paísesSociedad San Vicente de Paúl

La red de caridad silenciosa de la Iglesia que transforma la vida de 30 millones de personas en 155 países

Con más de 1.850 millones de euros investidos en acción social y un ejército caritativo de 1,5 millones de voluntarios, la Confederación Internacional Vicentina presenta el balance de un ejercicio histórico marcado por la renovación juvenil, la atención en zonas de conflicto y el reconocimiento de la Corona

la laicidad comprometida vuelve a ofrecer una de las respuestas más sólidas y vivas del Evangelio en la sociedad contemporánea. La Confederación Internacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) ha hecho pública su Memoria Anual 2025, desplegando un balance que sitúa a la entidad fundacional vicentina como uno de los grandes motores humanitarios y espirituales del mundo católico.

Bajo la presidencia general del español Juan Manuel B. Gómez, el informe revela una capilaridad asombrosa: la Sociedad cuenta hoy con presencia en 155 países y territorios, articulada a través de 46.000 Conferencias —los grupos locales de oración y acción que constituyen el corazón de la obra—. En total, 800.000 socios y más de 1,5 millones de voluntarios han canalizado una inversión social directa que roza los 1.850 millones de euros, alcanzando y acompañando a 30 millones de personas necesitadas en todo el planeta.

De la visita de «persona a persona» a la Doctrina Social

Fiel al espíritu con el que el beato Federico Ozanam fundó la entidad en París en 1833 junto a un grupo de jóvenes universitarios, la SSVP insiste en que su labor no se mide únicamente en toneladas de alimentos o medicinas repartidas. La seña de identidad vicentina sigue siendo la visita a domicilio y el encuentro personal, guiado por la escucha fraterna y el respeto a la dignidad inalienable de cada persona. La ayuda material se concibe como una obra de misericordia que cobra su pleno sentido cuando va acompañada del reconfortamiento espiritual y la promoción integral del individuo para romper con la dependencia asistencial.

Esta dimensión eclesial tuvo un reflejo de enorme calado institucional durante la IX Jornada Mundial de los Pobres. En el marco de esta jornada celebrada en el Vaticano, el Presidente General Internacional hizo entrega al Santo Padre León XIV de un busto de Federico Ozanam, reivindicando la figura del fundador vicentino como un claro precursor de la Doctrina Social de la Iglesia. Asimismo, con vistas al futuro, la organización ha anunciado el lanzamiento de la Fundación Global de la SSVP, destinada a optimizar la captación de recursos para la mitigación de catástrofes y el desarrollo sostenible de las comunidades vulnerables.

Presencia viva en Ucrania, Oriente Medio y las periferias urbanas

La Memoria 2025 refleja con especial vigor la capacidad de la confederación para sostener la esperanza allí donde las crisis humanas son más lacerantes. En Oriente Medio, a pesar del recrudecimiento del conflicto y la inestabilidad institucional, la SSVP ha mantenido operativas sus Conferencias e instituciones en el Líbano, Siria y Palestina.

Solo en el Líbano, 5.754 familias recibieron auxilio directo, complementado con la labor de dispensarios médicos, comedores y las misiones del laboratorio móvil itinerante Mobilab. De igual modo, en Siria y en la comunidad de Belén en Palestina, los voluntarios han continuado proporcionando medicinas, alimento y refugio a ancianos y familias. En Ucrania, la perseverancia de los voluntarios locales y el respaldo internacional han permitido mantener la atención médica básica y la distribución diaria de comidas en albergues para personas sin hogar y refugiados.

En el ámbito del sinhogarismo y la vivienda digna, la SSVP ha tenido un papel protagonista en la campaña internacional «13 Casas» de la Alianza FAMVIN. Proyectos emblemáticos como las 874 viviendas sociales gestionadas en Irlanda, los más de 40 «Espacios Sonrisa» ('Lieux Sourire') en Francia o los «Baños Solidarios» en Brasil testimonian un compromiso diario que abarca desde la acogida urgente hasta la integración a largo plazo. A esto se suma el Centro de Formación Profesional de Lologo en Sudán del Sur, donde miles de jóvenes se capacitan bajo el lema «quitarles las armas de las manos para ponerles herramientas», y el decidido impulso a la ecología integral a través del compromiso con la encíclica Laudato Si’.

Juventud vicentina y la distinción de la Corona

El año 2025 ha sido calificado como un ejercicio histórico para los jóvenes de la Sociedad de San Vicente de Paúl. Al amparo del Año Santo del Jubileo, más de 120 líderes juveniles de todo el mundo se congregaron en Roma en el III Encuentro Internacional de Jóvenes Vicentinos. El evento estuvo profundamente marcado por la devoción hacia su patrón, el santo Pier Giorgio Frassati, cuyo testimonio vital —«vivir, no solo fingir que se vive»— sigue guiando la acción de las Conferencias juveniles en labores de apoyo a migrantes, campañas contra la soledad y atención a enfermos.

Como broche de oro a este balance de entrega, la Confederación Internacional fue galardonada en 2025 con el Premio Social Fundación MAPFRE a la Mejor Entidad por su Trayectoria Social. En un solemne acto celebrado en el Real Casino de Madrid, Su Majestad la Reina Doña Sofía hizo entrega de este reconocimiento al presidente Juan Manuel B. Gómez, quien subrayó que el galardón pertenece «a todos los socios y voluntarios que, con su compromiso silencioso y constante, hacen posible una sociedad más justa y menos dependiente del asistencialismo».